A nombre del Grupo Parlamentario del PAN (GPPAN), la senadora Kenia López Rabadán, vicecoordinadora de la bancada, solicitó que se asigne en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el 2022, mayores recursos en materia de seguridad y salud para mujeres.

“Urge que la Cámara de Diputados disponga en el Presupuesto de Egresos que prepara para el próximo año fiscal, los recursos suficientes para que toda mujer que necesite una detección temprana, un tratamiento, un diagnóstico, una intervención quirúrgica, una rehabilitación, los obtengan estén o no registradas, sean o no derechohabientes, tengan o no derecho a seguridad social”, expuso la panista.

El presupuesto destinado a estos rubros no puede ser reducido o mantenido en su nivel del año anterior, sino que debe ser creciente en términos reales año tras año.

“Dos años se tardó López Obrador en reconocer la falta de medicamentos, es una vergüenza. Si la promesa presidencial es cierta en esta materia, no puede haber una sola mujer sin acceso preferencial a la salud en relación con estos terribles padecimientos”, acotó la panista.

Asimismo, en la proposición que firman las y los senadores del blanquiazul, coincidieron en señalar que los desafíos en materia de protección de la salud de las mujeres sigue siendo un tema pendiente que debe ser abordado desde una perspectiva integral por el Estado mexicano y la seguridad social del país.

En ese sentido, lamentaron que el proyecto de PEF para 2022 presentado por el Presidente de la República propone recursos muy limitados para erradicar la violencia contra las mujeres puesto que representan alrededor de 2.8 por ciento de los recursos presupuestados para cerrar las brechas de desigualdad.

“La violencia contra las mujeres en México está llegando a niveles realmente alarmantes. Los feminicidios se han duplicado al pasar de 426 víctimas en 2015 a 975 en el 2000. Eso supone que diariamente en el territorio nacional de las 10 mujeres que resultan asesinadas, tres de ellas pierden la vida simplemente por su género”, precisó la vicecoordinadora de Acción Nacional.

También expuso que “ante el enorme crecimiento de la incidencia de estas enfermedades en el país, es indispensable comprometer al Estado mexicano en su conjunto y que en cada ejercicio fiscal el presupuesto para prevención, detección temprana y atención especializada del cáncer de mama y cervicouterino sea creciente en términos reales. Este no puede ser reducido o mantenido en su nivel del año anterior en ninguna circunstancia”, recalcó.

Para concluir, señaló que con el cáncer de mama y el cervicouterino, sobresale el dato que tanto las mastografías como las citologías cervicales y pruebas de papanicolau, se han reducido drásticamente de 2018 al presente, pasando las primeras de casi 2 millones y medio practicadas hace tres años a poco más de 1 millón en 2020 y las segundas de casi 2 millones en 2018 a poco más de 700 mil el año pasado.