El cuerpo sin vida de una camarera del hotel Saratoga de La Habana fue encontrado hoy entre ruinas, con lo cual ascendió a 45 el número de víctimas mortales de la explosión accidental que destruyó casi el 90 por ciento de esa institución el viernes pasado, provocando una enorme conmoción en Cuba.

Según anunció el teniente coronel Luis Carlos Guzmán, jefe del Cuerpo de Bomberos de Cuba, “esa era la última persona que nos quedaba” en la parte más profunda de los dos sótanos del hotel. Inicialmente se había hablado de los restos de otras dos personas en un edificio colindante.

Parte del ala norte de ese edificio multifamiliar fue destruida también por la explosión, causada al parecer por un escape de gas licuado mientras un camión cisterna abastecía al Saratoga, que estaba cerrado al turismo en espera de su reapertura, prevista para el martes pasado.

Roberto Enrique Calzadilla, funcionarios de la empresa cubana Gaviota, propietaria del hotel, dijo el sábado que en el edificio se encontraban 51 personas trabajando con vista a la reapertura.

Por su parte, el teniente coronel explicó que “el 90 por ciento de los locales del hotel sufrió daños severos y su estructura tiene poca sujeción en varios lugares, por lo que se extremaron las medidas para evitar que colapse”.

Por MILENIO