Ana, quien este miércoles cumplió 38 años, purgó una condena de 16 años de prisión por el delito de homicidio en grado de parentesco y se convirtió en la primera mujer que obtuvo su libertad tras el acuerdo entre la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y el Gobierno de la Ciudad de México.

Esta noche salió del Centro Femenil Penitenciario de Santa Martha Acatitla, luego de que el personal del Instituto de Defensoría Pública Federal (IDPF) le brindó asistencia, debido a que desde hace un año era beneficiaria de una preliberación, la que se había obstaculizado.

“Gracias a ustedes, a mi jefa María Elena y a mi jefa Yasmín puedo estar con mi hija después de tantos años, y hoy que es mi cumpleaños, qué regalo mejor, le doy gracias a Dios, a la vida y al universo, y al presidente ministro Zaldívar que me ayudó, gracias a ellos ya estoy afuera”, dijo Ana, al salir de Santa Martha, después de las 21:00 horas.

Un par de horas antes, el ministro Arturo Zaldívar, presidente de la SCJN había anunciado, mediante un mensaje de Twitter, el primer resultado de su visita al penal femenil del pasado 11 de mayo, cuando se reunió con 220 internas.

En un comunicado, la SCJN detalló que la beneficiada no contó con una defensa adecuada durante su proceso, lo que impidió que obtuviera la preliberación al no lograr acreditar la reparación del daño.

Se indicó que Ana es el único sustento de su familia, debido a que de ella dependen económicamente su hija y nieta.

Así lo explicó Netzaí Sandoval, director del IDPF, quien acompañó a la mujer en su proceso de excarcelación y salida del centro penitenciario.

“Se trata de una mujer que se hacía cargo de su familia, desde Santa Martha, es decir, privada de la libertad estaba trabajando, cumplió con su plan de reinserción social, aprendió artesanías, procuraba el sustento para sus dependientes económicos”, indicó el funcionario.

La Corte manifestó en su comunicado, que este es el primero de muchos casos en los que se logrará la libertad con la intervención del IFDP, impulsando un cambio para que los juzgadores estén más cerca de la gente.

El caso fue considerado como paradigmático, por ser un ejemplo del llamado del ministro Zaldívar y mostrar más sensibilidad ante lo que se consideró injusticias, y para no ver los asuntos solo como papeles, sino como historias de vida,

Luego de la visita a Santa Martha, se integró un grupo de 550 casos de las internas, de los cuales 200 comenzaron a ser atendidos por integrantes del Instituto de la Defensoría Pública Federal (IDPF).

Fuente: excelsior