La presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores América del Norte del Senado, Gina Andrea Cruz Blackledge, dijo que la inasistencia del presidente Andrés Manuel López Obrador a la Cumbre de las Américas representa un grave tropiezo para la diplomacia mexicana.

“La decisión de no asistir es un error estratégico en nuestra relación con los los Estados Unidos de América, al dar la señal de que preferimos alinearnos a dictaduras, en lugar de encabezar la agenda de la democracia y de las libertades en América.

Por estas razones reprobamos la postura del gobierno mexicano de no asistir a la cumbre”, comentó.

La legisladora del PAN reiteró que la ausencia de México tendrá, lamentablemente, consecuencias políticas y comerciales.

Reprobó que el presidente López Obrador no comprenda que la nueva dinámica mundial demanda la actuación decidida de los líderes de las naciones, para fomentar nuevos equilibrios regionales y forjar alianzas productivas.

“Con esta decisión nuestro país está enviando una muy mala señal a nuestro principal socio comercial y a las naciones soberanas que participan precisamente en la cumbre. Nada se gana en favor de la unidad cuando nuestro país decide replegarse a un segundo plano en la agenda continental, en lugar de asumir el liderazgo que le corresponde”, señaló.

Refirió también que el presidente rompió una rica tradición diplomática de presencia ininterrumpida de los jefes de Estado de nuestro país en las cumbres.

Lamentó que México apoye abiertamente a dictaduras, en lugar de encabezar una agenda auténticamente progresista, la agenda de los derechos y las libertades, la agenda de un auténtico Estado de derecho, la agenda de la paz y la prosperidad.

Consideró que era obligación del Ejecutivo estar presente en la cumbre para contribuir a enfrentar los desafíos más importantes como: la migración, la cooperación contra el crimen organizado, la salud pública, la generación de oportunidades para la inversión, los intercambios comerciales y el desarrollo sostenible.

Por Milenio