La subida de precios da un breve respiro a la economía mexicana. La tasa de inflación se ubicó en el 7,65% durante la segunda quincena de mayo, según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), aunque sigue siendo mayor a lo reportado en la primera parte del mes, cuando la tasa se ubicó en 7,58%.

Aunque hay un freno, el dato sigue por encima de las expectativas del Banco de México, que puso su rango de inflación en un 3% anual. Por productos, el aguacate fue el que más incrementos tuvo, con un aumento del 19,13%, las loncherías, fondas, torterías y taquerías, fuente de la alimentación de los mexicanos, tuvo un incremento del 1.07%, el jitomate, base de los platillos mexicanos, registró un aumento de 8,41% y el pollo, una alza del 1,79%.

La inflación subyacente, la que toma en cuenta el Banco de México para tomar sus decisiones de política monetaria, se aceleró un 0,59% en mayo, la tasa más alta para un mismo mes desde 1999, de acuerdo con el Inegi.

A tasa anual, la inflación subyacente escaló hasta 7,28% en el último mes, su nivel más alto para un mismo mes desde el año 2000. Con esta aceleración del componente subyacente, el mercado espera que el Banco de México incremente en 75 puntos base la tasa de interés de referencia en su anuncio de política monetaria a finales de mes, con lo que pasaría del 7% al 7,75%. “Es probable que las presiones inflacionarias continúen, pues los productores continúan observando incrementos en sus costos”, menciona Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base.

Por El País