Francisco Garfias

Porfirio Muñoz Ledo vive hoy una adolescencia tardía y una obsolescencia implacable, según sus propias palabras. A sus 88 años encabezó ayer el lanzamiento de una fundación que lleva su nombre, a la que le agrega un apellido y un propósito: Nueva República.

El lanzamiento lo apadrinaron Cuauhtémoc Cárdenas, pionero en la lucha por la transición democrática; José Woldenberg, el respetado exconsejero presidente del IFE (hoy INE) y la incansable activista Clara Jusidman.

Muñoz Ledo fue el último de los oradores. Un valiente discurso en el que narró el “secuestro de mala manera” de la transición democrática, iniciada hace 36 años con la separación de la llamada Corriente Democrática del entonces partido dominante.

“En su lugar —dijo— se ha instalado un absolutismo estéril: la concentración de todos los Poderes en una sola persona. El peor de los mundos posibles. Un Estado fallido, un gobierno rebasado y una sociedad excluida… La clave distintiva de este proceso ha sido, en mi criterio, una enorme patología, el contubernio del poder público con el crimen organizado, cuando menos desde el inicio de esta administración. Existen sospechas fundadas, claras evidencias, de estas relaciones que debieran ser esclarecidas por una comisión independiente de la verdad, antes de las próximas elecciones.

Según el experimentado político, cada día que pasa se extiende la falta de jurisdicción efectiva de los poderes públicos sobre el territorio nacional.

“Como si el narcotráfico le exigiera derecho de piso a las autoridades y por consecuencia a la sociedad”, puntualizó.

El salón estaba abarrotado. Nadie destacado de Morena ni cercano a López Obrador. Vimos a Dante Delgado, hombre fuerte de Movimiento Ciudadano y a la diputada Amalia García, expresidenta del PRD. Por allí andaba también el exgobernador de Michoacán. Silvano Aureoles; el diputado federal Augusto Gómez Villanueva, la senadora de MC, Patricia Mercado, Alberto Aguilar Iñárritu, vicepresidente de la Internacional socialista, y muchos más.

* Woldenberg, segundo orador, fue también crítico con López Obrador y su 4T: “Cuando se pretende que un país masivo, complejo, profundamente desigual, se exprese con una sola voz, es necesario volver a lo básico. Y eso básico significa reconocer y fortalecer los cauces para que el México diverso pueda expresarse en un marco democrático”.

El también académico aseguró que desde el gobierno no se entiende ni se valora la necesidad de contar con una sociedad civil autónoma y participativa. 

Desea encuadrar a la sociedad en una sola ideología, conducirla con una batuta única. Ven en ella (la sociedad civil autónoma) a un enemigo… “Esa orquesta discordante no cabe ni quiere hacerlo, bajo el imperio de una sola voz que presume representar al pueblo”.

El ingeniero Cárdenas evitó hablar del régimen. Se limitó a narrar su relación con Muñoz Ledo, desde que lo conoció, en 1940, en el jardín de niños Brígida Alfaro, hasta la ruptura con el PRI de la Corriente Democrática, madre del Frente Democrático Nacional, abuela del PRD y bisabuela de Morena.

* Nora Arias, presidenta del PRD en la Ciudad de México, desconoció los autodestapes del líder de la bancada amarilla en el Congreso local, Víctor Hugo Lobo y de Alfa González, alcaldesa de Tlalpan, para la Jefatura de Gobierno de la CDMX. 

La dirigente dejó claro que su partido no ha seleccionado precandidatos a la Jefatura de Gobierno, y que quienes aspiren al cargo en 2024 deberán renunciar a sus responsabilidades actuales. “Cualquier expresión tendiente a las elecciones del 2024 es a título personal”, puntualizó. 

Y, sin embargo, Miguel Mancera y Luis Cházaro, coordinadores de las bancadas de Morena en el Senado y en San Lázaro, respectivamente, respaldan a los autodestapados.

* Ya es costumbre. Viene una elección y en automático balconean a aspirantes que se han visto envueltos en situaciones truculentas. Es el caso de Luis Fernando Salazar, aspirante de Morena a la gubernatura de Coahuila. 

El portal de noticias Sin Embargo sacó a la luz una operación, supuestamente irregular, entre el aspirante a candidato a gobernador y el subsecretario de gobierno de Coahuila, Xavier Herrera. El monto de la operación asciende a 11 millones de pesos.

Moraleja: El que tenga cadáveres en el clóset, mejor que no asome la cabeza.

Publicado en excelsior