Por Abiud Hernández Leyva

-Mano arriba en el senado para el 2024.
-El campo mexicano sigue produciendo poco.
-La Guelaguetza en Oaxaca.

El Senado de la República, mantiene su credibilidad política al ser el mando después de la presidencia, de ahí que siempre se emana desde sus filas a actores políticos que regresan a sus estados para participar en las elecciones a la gubernatura. Ahí es donde se conoce, relaciona se crea un ambiente ideal dentro de la política en el país. Los últimos personajes que han destacado es Miguel Barbosa de Puebla y Samuel García de Nuevo León, que en su paso por el Senado eran uno más y ahora llevan las riendas de sus estados. Me refiero a esta opción que tienen como escalón para lograr las candidaturas que se enfilan para el próximo proceso electoral, es el camino más corto para llegar a los estados. El Senado sigue siendo el segundo pode en México y quién lo sabe capitalizar cosecha sus frutos, problema ahora de Morena y del Presidente AMLO, que no puede destacar sus iniciativas por qué se encuentra Monreal quien en los últimos años ha sido un pensador libre ante las decisiones de la presidencia. Tendiendo en frente a una oposición que no figura y hacen lo posible para dejarse ver. De ahí la importancia del Senado que es donde se levanta la mano para el bienestar del país y de unos cuantos.

Ante el anuncio del Presidente AMLO de comprar fertilizante a Estado Unidos para apoyar a los agricultores en el país, la producción de nuestra tierra sigue a la baja tendiendo como principal trabajo, cosechar obteniendo pocas ganancias, sumándose a esto los desastres naturales que destruyen las siembras. En el 2021, las exportaciones estaban encima de los 40,000 millones de dólares, teniendo un superávit en el sector de más de 7,000 mil millones de dólares. Lo que para este año se ve muy lejos de alcanzar, teniendo en cuenta la inflación en México, que se asocia a la alza de los fertilizantes que reducen la capacidad de compra para el agricultor. La falta de solvencia en apoyos económicos solo hace que los intermediarios ganen en este mercado ya que compran a bajo precio y vende muy alto. Algo está fallando desde gobierno federal, recordemos que del campo se obtiene la mayor cantidad de alimentos y cada vez menos gente trabaja la tierra, de tal forma que estamos a tiempo para ganar la batalla antes de que colapse por completo el campo mexicano.

Como ya es tradición en el estado de Oaxaca, se reactiva la economía y un gran escaparate es la Guelaguetza, icono de la cultura de sus pueblos del estado. Los bailes regionales logran cautivar a los turistas que llenan todos los días el recinto dónde se presentan. Este año se enfatiza en lograr conquistar al mundo, sensibilizar y crear un imagen de nuestro país con identidad. En hora buena por los oaxaqueños que están haciendo bien las cosas y que dan a conocer sus tradiciones en el arte colorido de los bailes de sus regiones.