El senador Juan Zepeda plantea modificar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para prohibir la imposición de vestimentas o atuendos sexistas en espacios de trabajo como bares y restaurantes.

Mediante un comunicado se informó que el legislador busca modificar el artículo 11 de dicha ley para así combatir la sexualización del cuerpo de las mujeres.

La iniciativa, que se analizará en las comisiones unidas para la Igualdad de Género y de Estudios Legislativos, busca combatir la violencia normalizada contra las mujeres, como la que reproducen los estereotipos.

El legislador de Movimiento Ciudadano comentó que la sexualización de los cuerpos de las mujeres va desde la publicidad e imágenes en puestos de periódico, hasta la obligación de vestirse de una manera sexualizada en centros de trabajo como bares y restaurantes.

Para muchos, consideró Juan Zepeda, esta situación es “normal” e, incluso, se fomenta, lo que expone todavía más a las mujeres y niñas a otras formas de agresión como el acoso.

De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, el hostigamiento laboral es el ejercicio del poder en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en el ámbito laboral, que se expresa en conductas verbales, físicas o en ambas.

En la exposición de motivos de esta iniciativa, se explica que el acoso sexual es una forma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abusivo del poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima.

El legislador de Movimiento Ciudadano enfatizó que la imposición de vestimentas o atuendos sexistas en los lugares laborales, que reproducen y perpetúan los estereotipos y la violencia de género, debe ser consideradas como violencia laboral.

Aunque, manifestó, también podría ser considerada una práctica de hostigamiento y derivar en situaciones como acoso u otro tipo de acciones.

Hace algunos meses la cadena de restaurantes Hooters estuvo envuelta en una polémica por el tamaño de sus uniformes.

La empresa tuvo que ajustar la política de sus uniformes tras recibir toda clase de quejas por el tamaño de los pantalones, los cuales fueron calificados como “ropa interior”.

Por eso es que Hooters of America, LLC, emitió un comunicado en el que apuntó que las meseras no serán obligadas a usar los nuevos uniformes en ninguno de los 42 estados de Estados Unidos.