Chimalhuacán y Tultepec, dos municipios del Estado de México (Edomex), prohibieron el uso de animales, como caballos y burros, para labores de recolección de basura.

En el caso de Tultepec, la restricción para usar animales para este tipo de tareas se oficializó el pasado 1 de septiembre, mientras que Chimalhuacán lo hizo desde el mes de febrero de este año.

De acuerdo con el municipio de Chimalhuacán, en la localidad hay alrededor de 20 habitantes que se dedican a la recolección de basura, por lo que han implementado una estrategia para intercambiar unidades motorizadas por burros y caballos.

Mientras tanto, las autoridades de Tultepec ofrecieron una compensación de 10 mil pesos a quienes se adhirieron al programa para hacer el cambio a las motocicletas.

“A partir del 1 de septiembre, ninguna carreta remolcada con caballos, mulas o burros, podrá recolectar basura en nuestra demarcación. Reconocemos el esfuerzo que han realizado los carretoneros de Tultepec, por la misma razón, el día de hoy el presidente municipal de Tultepec e integrantes de cabildo, entregan a los carretoneros, un apoyo de 10 mil pesos”, dijeron las autoridades del municipio.

Tras darse a conocer la noticia, diversos usuarios celebraron la decisión que pone sobre la mesa el bienestar animal.

“Esperamos ya no ver más caballitos maltratados”, “¡Felicidades por esa acción! Es algo en lo que necesitaba avanzar el municipio de Tultepec” y “Excelente!!”, son algunos de los comentarios que se pueden leer en redes sociales.

Algunos de los animales que eran usados para recoger basura en dichos municipios del Edomex fueron enviados a santuarios.

De acuerdo con el Código para la Biodiversidad del Edomex, el uso y explotación de animales de carga para la recolección de basura y otro fines está prohibido, ya que pone en riesgo la vida de los seres utilizados en estas labores. 

Si se llega a determinar que un animal es utilizado para carga o tiro y presenta daños físicos graves, el responsable del hecho puede escribir una pena que va de los seis mese a los dos años en prisión, según el Código Penal del Estado de México, capitulo tercero, articulo 235 bis.