Francisco Garfias

Los llaman “esquiroles”. Son los senadores del Bloque de Contención que ya se jaló Morena para que voten la permanencia de los militares en tareas de seguridad pública hasta el 2028.  

Hasta ayer iban cuatro legisladores que decidieron dar el brinco, según una fuente parlamentaria muy bien informada. Uno lo hizo público. El panista yucateco Raúl Paz Alonzo. Se vendió por un plato de lentejas.

Los otros tres se mantienen en el anonimato. Los ojos de priistas, panistas, perredistas, emecistas y plurales voltean hacia el priista Manuel Añorve. El guerrerense pertenece al equipo de Alito Moreno. Sus compañeros del tricolor dan por descontado que votará con los guindas. Hay que esperar. De los otros dos se manejan varios nombres. No los vamos a mencionar porque son producto de la especulación.

No tardaremos en saber si los chantajes, ofrecimientos, presiones, promesas de recursos para estados y municipios, llamadas de gobernadores, lograron convencer a los cinco o seis que faltan para lograr la anhelada mayoría calificada (dos tercios de los presentes) para meterle mano a la Constitución, según cuentas de la cúpula de Morena. 

La sesión para debatir y votar la reforma transitoria constitucional está citada para hoy a las 10 de la mañana.

Morena avanzó. Sólo le falta convencer a “cinco o seis senadores.” El gobierno federal puso a disposición de Ricardo Monreal un arsenal de recursos para negociar más ayuda a estados y municipios, pero el coordinador de Morena se topó con pared al tratar de convencer a los coordinadores de los grupos parlamentarios del Bloque de Contención. Eso lo llevó a cambiar de estrategia. Ahora trata de convencer, uno por uno, a los senadores de infantería y le ha funcionado, aunque no ha llegado a su objetivo. El tema de la inasistencia pudiera utilizarse para facilitar la mayoría calificada. Las idas al baño al momento de la votación son frecuentes. Enfermos de última hora que no asisten a la sesión también. Pero esta vez están muy vigilados. Tanto a los de Morena y rémoras, como a los opositores. Al que no vaya le va a ir mal. 

El número mágico para alcanzar la mayoría calificada requerida para su aprobación —en caso de que asistieron los 128 senadores— es de 86 votos. Con la suma de Raúl Paz y los otros tres que Morena dice tener amarrados, la reforma alcanzaría 80 votos. Faltarían seis.

* Sabemos que los coordinadores del PRI, PAN, PRD, MC y Grupo Plural querían que se debatiera y votara ayer mismo. Ya sentían los efectos de la operación Adán-Morena-Monreal. Pero el coordinador de los guindas se opuso con éxito. Necesitaba tiempo para intentar convencer a más senadores del bloque, Hoy sabremos si lo logró.

* Los esquiroles, ya lo dijimos, no sólo son los del PRI, como se afirmaba. Una de las sorpresas vino del PAN. Ayer se hizo público que el senador Raúl Paz no sólo votará a favor de la permanencia de los militares en las calles hasta el 2028, sino que de plano se pasó a la bancada de Morena.  Ya tiene cargo en el seno del guinda. Es comisionado nacional de enlace con el sector empresarial. Desde ya, es aspirante de Morena a la gubernatura de Yucatán en el 2024. “Lo hemos invitado para que nos ayude a escuchar a los empresarios, recoger sus inquietudes, pero también a que les informe lo que ha hecho nuestro Presidente”, dijo Mario Delgado, presidente de Morena, en un video que subió con el expanista.

La bancada azul hizo público un comunicado en el que condena la “compra de voluntades” por parte de los guindas.

“Morena utiliza las peores prácticas de la política para comprar voluntades y ejerciendo su poder corruptor al máximo posible”, subraya el texto, emanado de la oficina del coordinador del grupo parlamentario azul, Julen Rementería.

El comunicado dice que todavía ayer por la mañana —al igual que lo hizo el sábado pasado—, Raúl Paz no manifestó ninguna objeción a que su nombre apareciera en el pronunciamiento que hizo el PAN de votar en contra de la modificación al 5º transitorio.

* Del lado de los que se oponen a la “militarización” de la seguridad pública también hay todo tipo de presiones. Representantes de seis organizaciones ciudadanas se presentaron en la Cámara alta para exigir a senadores de la oposición votar en contra de la reforma. Frente Cívico Nacional, Sí Por México, Poder Ciudadano, Sociedad Civil México, UNE México, distribuyeron un texto en el que advierten de los riesgos de la sumisión de las autoridades civiles a las militares.

“Sería un grave error. Por experiencias históricas sabemos que, cuando se extiende una autoridad extraordinaria en el tiempo, esta termina por imponerse como práctica normal… No aprueben un cambio constitucional que consolidaría el militarismo en el país por los próximos lustros”, subraya el texto.

En la comitiva iban Claudio X. GonzálezBeatriz PagésDemetrio SodiMaría Elena MoreraGuadalupe Acosta NaranjoCarlos Navarrete y otros más. Los acompañaba el senador Emilio Álvarez Icaza.

Los tres últimos se reunieron discretamente con Ricardo Monreal. Le pidieron que recibiera a las organizaciones ciudadanas. La respuesta del senador de Morena fue no. Sabía lo que iban a pedir. No podía darles gusto. Opera en sentido contrario.

Publicado en excelsior