En marzo del 2022, el Gobierno de México inauguró el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA): una de las magna obras de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) destinada a reducir la saturación que entorpecía las actividades del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICMBenito Juárez.

Sin embargo, durante los más de seis meses que ha estado en operaciones, el puerto de Santa Lucía, en Estado de México (Edomex), ha transportado a poco más de 317 mil pasajeros, alrededor del 7% de personas que el AICM transportó tan sólo en el mes de agosto (4,316,945).

A ello, se aúna que el Benito Juárez continúa sumando quejas por retrasos en los vuelos, falta de mantenimiento y desperfectos en la infraestructura, tales como los registrados por el sismo del 19 de septiembre del 2022.

Como parte de este escenario, autoridades de ambos puertos acudieron a la mañanera de López Obrador para actualizar los avances del Felipe Ángeles en materia de conectividad y apertura de rutas, así como de las intervenciones de mejoramiento en el AICM.

Deterioro del AICM a 70 años de su apertura

El director general del Benito JuárezCarlos Velázquez Tiscareño, reconoció un desgaste de la infraestructura del puerto capitalino , especialmente, de la Terminal 1 “producto de la falta de inversión del 2014 al 2018), señaló.

Actualmente, en el Aeropuerto Internacional se lleva a cabo el mantenimiento del rodaje bravo, la rehabilitación de pistas y la recimentación de la Terminal 2.

Respecto a esta última, Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno de la CDMX, resaltó las diversas rehabilitaciones que ha sufrido desde su apertura (en 2004), así como el edificio que fue construido para ella en una zona con hundimientos del suelo.

“Es un edificio que se construyó en ese lugar que no era el diseño que se requería. Este edificio tiene una característica: que se había planeado para 15 años porque supuestamente se iba a demoler para construir el de Texcoco”.

Ante ello, la mandataria capitalina anunció el arranque de las obras de rehabilitación: “No tiene grandes riesgos, pero tiene que intervenirse porque sí hay riesgos ante sismos”, aseveró. “Esto no va a interrumpir las operaciones de la Terminal 2 porque todo va a ser por la parte baja”, aclaró.