Francisco Garfias

¿Qué hacía la jefa de Gobierno en Michoacán cuando se produjo el accidente en el Metro? Le preguntaron, en la sesión de la Comisión Permanente al diputado de Morena, Manuel Alejandro Robles Gómez, quien realizaba en tribuna una férrea defensa del comportamiento de Claudia Sheinbaum durante la tragedia de la Línea 3. Desconcertado por la pregunta, contestó de botepronto: “Fue a dar cátedra de cómo ejercer los recursos…” El autoengaño: sabe muy bien que la corcholata consentida de López Obrador andaba en campaña para el 2024 en las tierras de Lázaro Cárdenas. Tardó tres horas en llegar al lugar del accidente. La realidad no tardó mucho en desmentir al diputado de Morena. Un nuevo incendio se registró ayer en la estación Politécnico de la Línea 5 del Metro. En las redes sociales se difundieron videos con imágenes de llamas en la parte inferior de uno de los vagones.  Los usuarios se vieron obligados a desalojar la estación por la humareda. A pesar de la evidencia, la dirección del Metro de la CDMX habló de una “ponchadura de llanta”. Pero eso no alcanzó para el control de daños. El hashtag #ElMetrodelaMuerte fue tendencia en Twitter. En la sesión de la Comisión Permanente, la diputada del PAN, Mariana Gómez del Campo, hizo el recuento de los cuatro accidentes que han ocurrido en el Metro desde que Sheinbaum llegó al Palacio del Ayuntamiento. Presentó un punto de acuerdo en el que solicita la comparecencia de la jefa de Gobierno para que explique qué pasa en el Metro. “Si no quiere hacer su trabajo, que renuncie”, pidió.

 No le vamos a regatear a Sheinbaum el reconocimiento por el operativo que, bajo el mando del secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, culminó con la detención de los autores materiales del atentado en contra de nuestro compañero, Ciro Gómez Leyva. Son 11 integrantes de una célula criminal encabezada por un sujeto llamado Pedro “N”. Pero la verdad es que la información ofrecida deja más dudas que respuestas. No sabemos si fue por sigilo, pero el caso es que no hubo nada sobre el autor intelectual, el móvil y el tirador.  A Sheinbaum le ganó la prisa en su intento por neutralizar el deterioro de su imagen provocado por el pésimo estado en el que está el Metro y los accidentes fatales originados por la falta de mantenimiento, entre otras cosas. Sabe que eso le quita puntos preciosos en la carrera por la Presidencia.

* Hay miembros del equipo de Marcelo Ebrard, otra corcholata, que están convencidos de que a Claudia ya se le cayó la candidatura. Nos dicen que las baterías se enfocan ahora hacia el secretario de Gobernación, Adán Augusto López. Lo ven como el aspirante a vencer. No está de más recordar que el equipo de Ebrard puso una denuncia en contra de funcionarios del Gobierno de la CDMX por delitos electorales. Los acusa de utilizar el programa de Pilares para promover las aspiraciones presidenciales de la jefa de Gobierno. La denuncia fue presentada el mismo día del accidente de la Línea 3 del Metro. Pasó de noche. Ya que estamos: el médico y senador duranguense, José Ramón Enríquez, llegó como refuerzo al equipo de campaña del canciller. Tendrá a su cargo tender puentes en la región norte del país y en el Estado de México.

* El plan B de López Obrador no es una reforma por consenso. Se alcanzó por mayoriteo. “Esto no augura nada bueno para la estabilidad política y la gobernabilidad democrática a través de las elecciones”, advirtió Lorenzo Córdova, consejero presidente del hostigado INE, durante su intervención en el seminario Los Estados 2022: la nueva distribución partidista, realizado en el marco de la cátedra Francisco I. Madero. Ya encarrerado, confirmó que el instituto va a presentar controversias constitucionales, tanto por las dos leyes que ya están vigentes —comunicación social y responsabilidades— como del otro paquete de cuatro leyes que, seguramente, serán publicadas el próximo mes de febrero. Los Oples amenazados con recortes draconianos humanos y materiales, han anunciado que también presentarán controversias constitucionales. Córdova explicó las razones de ir a la controversia: “El Poder Legislativo, con estas nuevas normas, ha vulnerado principios básicos de la organización electoral, incluida la autonomía y la independencia de los órganos electorales”. Hay que destacar que desde que el IFE se transformó en INE, no ha habido un solo conflicto poselectoral. Los litigios se han encauzado a través de las rutas institucionales. Las reglas del juego están funcionando, incluso para procesar esa litigiosidad. No ha habido una sola sentencia emitida por los tribunales que no haya sido acatada y cumplida con puntualidad. Por si fuera poco, una encuesta de Morena, hace unos meses, reveló que el INE tiene un índice de confianza pública de 76%, el más alto que ha alcanzado la autoridad electoral en los últimos 30 años. La única explicación que encontramos a esa obsesión de cambiar lo que funciona es la de tener órganos electorales a modo para prolongar la 4T más allá de 2024.

Publicado en excelsior