De manera paralela a la construcción del Tren Maya se han comenzado a desarrollar zonas en el sur de Quintana Roo donde prevalecía la pobreza como en Carrillo Puerto, según informó el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien reivindicó que esta obra forma parte de la inversión pública que se ha registrado en este sexenio. Destacó que en el periodo neoliberal se redujo la inversión pública para convertir el papel gubernamental en una oficina para otorgar contratos y concesiones a empresas privadas.

Durante su conferencia, ofreció algunos detalles del avance de la construcción y de las definiciones que están por tomarse, subrayando que mil de los mil 500 kilómetros que conforman toda la ruta del Tren Maya serán electrificados. Solo el tramo de Campeche a Mérida operará con un diésel especial que se producirá en la refinería que tiene Petróleos Mexicanos en Deer Park.

Lamentó que los litigios jurídicos que se enfrentaron detuvieron el avance de la obra porque eso reducirá el periodo de pruebas del tren.

«Tenemos que resolver cuanto va a costar el boleto para turismo nacional y para turismo extranjero, va a costar menos el pasaje para gente de la región. Tenemos que hacer una campaña para difundir las estaciones paraderos, zonas arqueológicas y los museos, los sitios marítimos de recreación, cascadas, cavernas, todo, completo.

«Me da gusto cada vez que voy, avanza la obra, se han portado muy bien las empresas. Los ingenieros militares, tienen campamentos cada 25 o 30 kilómetros. Se están formando maquinistas en Europa. Se está resolviendo todo lo que tiene que ver con la electrificación del tren».

Dijo que entre la Secretaría de Turismo y el gobierno de Quintana Roo se emprenderá una campaña de difusión en su momento para que se conozca toda la ruta, las paradas, los destinos turísticos alrededor de cada una de ellas. Celebro que recientemente, se llegó al viajero número 30 millones en un año en el aeropuerto de Cancún, por lo que sí al menos el diez por ciento utiliza el tren será importante.

Mencionó que las obras ya han modificado la dinámica económica y laboral en la entidad, «durante el periodo neoliberal solo creció la zona norte, ni mucho menos Campeche, aún con el petróleo, con Cantarell que lo acabaron por completo. Tabasco y Chiapas nada. Mucha gente durante tres década se iban a trabajar al norte del estado para ganarse la vida en la construcción. En el periodo neoliberal salieron de Veracruz un millón de veracruzanos. Fue un rotundo fracaso para la gente no para los machuchcones por eso los sostenían con fraudes electorales hasta que la gente dijo basta y ahora quieren regresar».

Fuente: La jornada