Por José Antonio Chávez

Desde el sexenio de Felipe Calderón, los panistas sabían la urgencia de construir un partido abierto a la ciudadanía.

En 2012 intentaron abrirse para crecer la militancia y enfrentar las elecciones contra el PRI que finalmente se impuso con Enrique peña Nieto.

Bueno, ayer el líder nacional de los panistas, Marko Cortés anunció que buscarán abrir el partido y las candidaturas, principalmente a la Presidencia de México a los ciudadanos que puedan competir con la militancia o los mismos aspirantes del partido que ya están enrutados.

Desde luego que Marko Cortés sabe la necesidad de convencer al electorado que cada vez son más difíciles y exigentes.

Coincide incluso con su par del PRI, Alejandro Moreno “Alito” de abrir las candidaturas también a la ciudadanía.

Es un concepto que ayudaría, sin temor a alcanzar ese voto indeciso que puede marcar la diferencia.

Anote incluso que Alito lleva como prioridad apostar por el nicho de los jóvenes pues saben que hay unos 45 millones de ese sector y es una cifra que puede marcar la ruta de los resultados.

Marko Cortés si bien resaltó que es su partido el que encabezar la candidatura Presidencial, tampoco dijo estar cerrado a los ciudadanos, pues incluso se puede encontrar un buen personaje.

Hoy en el PAN se apuntaron, con la famosa pasarela los gobernadores, por Querétaro, Mauricio Kuri y de Yucatán, Mauricio Vila, mientras que también están los legisladores, Lilly Téllez del Senado y Santiago Creel como presidente de la Cámara de Diputados., además de Juan Carlos Romero Hicks.

El PAN quiere aprovechar los tiempos de cambio y adaptarse a la nueva dinámica que se está marcando por la misma inconformidad del actual sexenio que ha dividido el país con su forma de gobernar.

En consecuencia, no se sorprenda si ve al PAN que haga campaña con personajes de la sociedad, no solo al nivel Presidencial, sino para los diversos cargos del Congreso que suman 500 Diputados y 128 Senadores, además de las nueve gubernaturas y más municipios y Congresos locales.

Llevar a ciudadanos queridos por la sociedad o incluso respetables, puede ayudar y los panistas hoy lo saben por eso su registro estará abierto en dos opciones, para registrarse como militante o simplemente como un ciudadano que le gustaría participar en los diversos cargos de elección popular.

Como dato en las elecciones del 2018, López Obrador ganó con más de 30.1 millones de votos, sobre unos 12.6 de Ricardo Anaya del PAN, José Antonio Mead del PRI con 9.2, mientras que el

independiente Jaime Rodríguez escasos 2.9 millones de votos. Entre toda la oposición rebasó escasamente los 25 millones de votos, cinco menos que Morena.

López Obrador logró con esa aplanadora de votos la mayoría calificada en la Cámara de Diputados al alcanzar, con sus aliados el PT y Verde más de 334 de los 500 diputados que la integran. En consecuencia, no hubo impedimento para aprobar lo que al Presidente se le antojaba, como líder d ela banacad se ubició a Mario Delgado que no se despeinó en lo mínimo.

En cambio, a Ricardo Monreal como líder del Senado, le tocó hacer el trabajo sucio, toda vez que no alcanzaron, Morena y sus aliados la mayoría de dos tercios, en consecuencia el zacatecano le exigieron, con esas cifras menores de escaños, tejer fino con sus pares del PAN y PRI para avanzar en las propuestas de Palacio Nacional.

Pero las cifras en 2021 cambiaron, en la renovación de la Cámara de Diputados, Morena perdió 50 diputaciones lo que los llevó, junto con sus aliados perder esa mayoría de los dos tercios y quedar como la primer minoría con unos 192.

Los líderes del PAN, PRI y PRD con Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado lograron rescatar para acortar la brecha con Morena. Con esa base le permitió, al día de hoy frenar las reformas Presidenciales y, como los opositores dicen, las otras ocurrencias del Presidente.

Por eso, los panistas y priistas saben que el voto que buscan está en abrir sus partidos a los ciudadanos.

MEXICANA VA QUE VUELA

Si bien el rescate de Mexicana de Aviación, la línea aérea que lideró en el país, no solucionará la quiebra que registró su anterior propietario, si es una buena noticia para los trabajadores que siguen en pie de lucha.

Pasará a ser propiedad del gobierno mexicano quien la administrará como una empresa más y su resolución del acuerdo permitirá a los trabajadores de esa aerolínea recuperar parte de sus salarios.

Esa aerolínea fue declarada en 2014 en quiebra con una afectación de 8 mil 650 empleados y 700 jubilados. Su propietario Gastón Azcárraga recibió los beneficios de protección del gobierno en turno para evitar ser detenido.

Acusan los empleados que Azcárraga se le vío por última vez en Nueva York y piden que sea llamado a cuentas ante la autoridad.

Bueno, dentro de lo malo está lo peor en el segmento d ellos jubilados que no han recibido su dinero desde que entró en concurso mercantil en 2010.

Hoy las ruins de la gran aerolínea líder de México, está con un pie en los espacios aéreos si el gobierno federal logra echar a volar en los próximos años. Esa aerolínea, en su rescate sin duda compensará la aerolínea de bajo costo para competir con las grandes de Aeromexico que se apoderó el mercado.

La ventaja de la nueva Mexicana de Aviación, será sin duda que será administrada por los militares, una garantía en servicios y transparencia que favorecerán al usuario, que al fina del día es lo que importa.

Vamos a ver si los trabajadores reciben acciones como acuerdo que lograron para que se conviertan en socios de la empresa con el gobierno y en consecuencia se incorporen a su esperado trabajo. Jachavez77@yahoo.com