Ciudad de México.- El empresario mexicano Rafael Zaga Tawil, señalado por su presunta participación en un fraude multimillonario contra el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, fue detenido en Estados Unidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), tras permanecer prófugo de la justicia mexicana durante varios años.

De acuerdo con registros oficiales, el empresario fue localizado en el Centro de Detención del Condado de Glades, en Florida, lo que apunta a que su captura derivó inicialmente de irregularidades en su estatus migratorio, aunque su detención abre la puerta a un eventual proceso de deportación o extradición hacia México.

Zaga Tawil es buscado por la Fiscalía General de la República (FGR) por delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, en un caso considerado emblemático por el presunto desvío de más de 5 mil millones de pesos de recursos públicos destinados a vivienda.

El origen del escándalo se remonta a 2014, cuando el Infonavit firmó contratos con la empresa Telra Realty —vinculada a los hermanos Zaga Tawil— para desarrollar un esquema de movilidad hipotecaria. Sin embargo, en 2017 dichos convenios fueron cancelados por presuntas irregularidades, lo que derivó en el pago de una indemnización millonaria cercana a los 5 mil millones de pesos a favor de la empresa, decisión que posteriormente detonó investigaciones por posible daño patrimonial.

Las indagatorias federales sostienen que dicho pago habría sido resultado de un esquema irregular que permitió la salida de recursos públicos en condiciones ventajosas para particulares, lo que convirtió el caso en uno de los más relevantes en materia de corrupción dentro del sector vivienda en México.

Desde 2020 y 2022, jueces federales libraron órdenes de aprehensión contra Rafael Zaga Tawil, su hijo y otros implicados, consolidando una investigación que incluye a exfuncionarios del Infonavit y a empresarios vinculados con la operación.

El caso también ha tenido detenciones previas, como la de su hermano, Teófilo Zaga Tawil, quien fue arrestado en 2021 y vinculado a proceso por su presunta participación en el mismo esquema de fraude, lo que evidenció una red de operaciones que involucraría tanto al sector privado como a funcionarios públicos.

Durante años, la evasión de la justicia por parte de Rafael Zaga Tawil se convirtió en uno de los pendientes más relevantes en este expediente. Su localización en territorio estadounidense representa un punto de inflexión, al reactivar un caso que había sido cuestionado por su complejidad legal, disputas judiciales y señalamientos cruzados entre autoridades y defensas.

Más allá del proceso penal, el caso ha sido señalado por su impacto social, al tratarse de recursos destinados a la vivienda de millones de trabajadores mexicanos, lo que eleva su dimensión política e institucional.

Ahora, la situación jurídica del empresario dependerá de la coordinación entre autoridades de México y Estados Unidos, en un proceso que podría derivar en su entrega a la justicia mexicana para enfrentar los cargos que pesan en su contra.

La captura de Zaga Tawil no sólo reactiva uno de los expedientes más sensibles en materia de presunta corrupción, sino que vuelve a poner bajo escrutinio los mecanismos de control, supervisión y rendición de cuentas en el manejo de recursos públicos en México.