La Universidad Autónoma del Estado de México emerge como una institución pionera en la construcción de políticas centradas en el bienestar colectivo, la dignidad humana y la igualdad sustantiva. Así lo afirmó la rectora Martha Patricia Zarza Delgado durante la conferencia magistral “El cuidado como fundamento de igualdad y del desarrollo humano contemporáneo”, impartida por la especialista Diana María Parra Romero.

El evento, realizado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, no solo fue un espacio académico, sino también una declaración política e institucional: colocar el cuidado en el centro del desarrollo humano y de la vida universitaria. En su intervención, Zarza Delgado subrayó que la administración 2025-2029 ha impulsado una transformación profunda al situar a las personas como eje rector de todas sus políticas.

Uno de los avances más significativos en este sentido ha sido la creación de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados, encabezada por Norma Baca Tavira, así como el establecimiento de un Sistema Universitario de Cuidados. Estas iniciativas no solo representan innovaciones administrativas, sino que consolidan un cambio de paradigma: reconocer el cuidado como un componente estructural de la vida institucional.

“La universidad no puede permanecer ajena a las realidades sociales. El cuidado debe ser un eje transversal en la educación, en la política pública y en la formación de nuevas generaciones”, enfatizó la rectora. En esa línea, destacó que la UAEMéx se convirtió en la primera institución pública de educación superior en México en adherirse a la Alianza Global por los Cuidados, un paso que la posiciona como referente nacional e internacional en la materia.

La relevancia de estas acciones radica en su capacidad para incidir en problemáticas históricas que afectan principalmente a las mujeres. Durante su ponencia, Parra Romero explicó que las labores de cuidado —que incluyen desde la atención a menores y personas mayores hasta el sostenimiento emocional de los hogares— constituyen un pilar invisible de la economía. Sin embargo, estas tareas recaen desproporcionadamente en las mujeres, limitando sus oportunidades de desarrollo.

“El cuidado es el impuesto oculto más alto que pagan las mujeres”, afirmó la especialista, al señalar que este trabajo no remunerado puede representar entre el 17 y el 24 por ciento del Producto Interno Bruto en distintos países, una cifra que supera sectores clave como la educación o la industria. Esta afirmación resonó entre los asistentes como un llamado urgente a repensar las bases del sistema económico y social.

En este contexto, la secretaria Norma Baca Tavira subrayó que hablar de cuidados implica abordar temas estructurales como la pobreza, la desigualdad territorial y la falta de acceso a servicios básicos. “El cuidado está profundamente vinculado con la democracia, la justicia y la igualdad. No se trata solo de una responsabilidad individual, sino de una obligación colectiva e institucional”, sostuvo.

Por su parte, la directora de la facultad, Martha Isabel Ángeles Constantino, destacó la importancia de contar con voces expertas como la de Parra Romero para enriquecer el debate académico y fortalecer propuestas que incidan en la política pública. Según señaló, estas reflexiones permiten avanzar hacia un modelo de desarrollo más humano, donde el bienestar no sea un privilegio, sino un derecho garantizado.

Más allá del ámbito universitario, las acciones emprendidas por la UAEMéx reflejan una tendencia global que busca construir una “sociedad del cuidado”, un concepto que propone reorganizar las relaciones sociales, económicas y políticas en torno a la sostenibilidad de la vida. Este enfoque reconoce la interdependencia entre las personas y plantea la necesidad de redistribuir de manera equitativa las responsabilidades de cuidado.

Finalmente, Parra Romero concluyó que el cuidado debe ser entendido como un derecho humano fundamental y un bien público estratégico. “Todas las personas tienen derecho a cuidar, a ser cuidadas y al autocuidado. Reconocer esto es el primer paso para construir sociedades más justas e igualitarias”, afirmó.