Francisco Garfias

El nudo entre aliados del oficialismo se desató cuando Ricardo Monreal aceptó que la terna para consejeros del INE estuviera integrada por dos mujeres y un hombre.  

Las mujeres son Blanca Yassahara Ruiz, presidenta del Instituto Electoral de Puebla, y Frida Denisse Gómez Puga, quien encabeza el órgano de control del Instituto Electoral de Tamaulipas. El hombre es Arturo Manuel Chávez López, director de Talleres Gráficos de México, dependencia de la Secretaría de Gobernación.

La propuesta de Monreal, jefe de la bancada de Morena, era al revés: dos hombres y una mujer. El sacrificado habría sido el actual director de Audiencias de la Secretaría de Gobernación. 

Este hombre formó parte del equipo que redactó la reforma electoral que hace semanas rechazaron el PT y el Verde. Fue el de más alto puntaje en la prueba de idoneidad que hizo el Comité Técnico de Evaluación que eligió a las quintetas de las cuales salieron las dos mujeres y el hombre. 

Antes de reunirse con sus pares en la Junta de Coordinación Política , donde se logró el acuerdo, Monreal declaró:  “En este momento tengo propuestas de dos mujeres y un hombre para lograr el consenso. Con el ánimo de lograrlo voy a ceder para que sean dos mujeres y un hombre”. 

La negociación la hizo con los aliados del PT y el Verde. No fue fácil. Hasta el Palacio Legislativo llegó Citlalli Hernández, presidenta la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, quien fue un “refuerzo” en la negociación, nos aseguran que el PAN y el PRI se mantuvieron firmes en su rechazo a un proceso oscuro que, dicen, fue diseñado para tener el control absoluto del INE. 

“Es falso. Lo que se está procurando es que sean perfiles profesionales, imparciales, sin filias ni fobias. Los que vamos a proponer son personas con una gran calidad y autoridad”, reviró Monreal. 

Al cierre de esta columna los ojos estaban puestos en la bancada de MC que también pidió dos mujeres y un hombre. Fue una jornada de suspenso. 

El cónclave de la Jucopo estaba convocado a las 14:30 horas para definir la terna de aspirantes al pleno. Se pospuso una hora. Esos 60 minutos no fueron suficientes para alcanzar un acuerdo que les asegure la mayoría calificada (dos tercios de los diputados presentes) en el pleno. Les dieron las tres, las cuatro y las cinco, hasta que cerca de las seis Morena ya tenía elementos para sacar adelante la terna. 

  • Sabemos que el PT se le puso difícil a Morena. Primero fue la reforma electoral, luego el Plan B; y ahora los consejeros electorales.  “Le crecieron los enanos a Morena y ahora ya quieren vida propia”, ironizaba el siempre puntilloso diputado del PAN, Germán Martínez. 

En charla con este reportero, sentenciaba a media tarde que “la captura del árbitro electoral anuncia el fin del morenismo”.

Explicaba: “Se les está atragantando el poder. La rebelión del PT y el Verde en las cámaras. La lucha por las candidaturas a gobernadores está a la luz del día. El reclamo de varias alcaldías que hizo Jesús Sesma para el Verde”.

  • El pacto alcanzado por Morena y sus aliados evitó qué los tres consejeros salieran de una tómbola, como lo prevé la ley.  Eso habría significado un nuevo fracaso de la coalición oficialista y un revés personal para Monreal.

PAN y PRI mantuvieron su postura en contra de un proceso “desaseado” de Morena —así lo califican— para hacerse del control del INE.

  • Antes de que arrancara la sesión platicamos con Kenia López, presidenta de la Mesa Directiva en la Cámara de Diputados. El tema de la charla fue precisamente la elección de los consejeros electorales. Su respuesta fue prudente, pero sin evadir el fondo del asunto. 

Dijo textual: “Desde que inició el proceso ha habido voces al interior del Congreso, específicamente la Cámara de Diputados, que no han acompañado ni siquiera la primera etapa de la definición de quienes integran el Comité Técnico de Evaluación.

“Hoy se ve el resultado. Esas mismas voces que reclamaban la integración de los miembros del Comité, hoy reclaman la definición de las quintetas. Es una definición que impactará a 134 millones de mexicanos. 

La diputada del PAN buscó equilibrar sus palabras. “Si es en positivo tendremos garantizadas las próximas elecciones. Pero si es en negativo, esas urnas estarán señaladas, impregnadas de dudas.

“Lo que veo, como presidenta de un cuerpo colegiado, es una definición que no cuenta con el acompañamiento de todos los grupos parlamentarios. 

“Me parece que eso pudo haber sido totalmente distinto en positivo. Pudo haber generado un acuerdo donde todos estuvieran acompañándolo. Ha sucedido antes. 

“Un acuerdo donde no solamente fuera una misión ideológica, sino que estuviera acompañada del gobierno y de la oposición”, finalizó.

Al cierre de esta columna se debatía la terna en el pleno, antes de ser votada.

Publicado en excelsior