Las decisiones comerciales adoptadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comienzan a reflejarse con claridad en el mercado laboral mexicano. De acuerdo con declaraciones recientes de la presidenta Claudia Sheinbaum, los sectores del acero y la industria automotriz —en particular el segmento de vehículos eléctricos— registraron una disminución en el empleo durante el primer trimestre de 2026.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria abordó el tema a partir de los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, que reportó la pérdida de 227 mil 155 empleos en ese periodo. Sheinbaum explicó que la caída se concentra principalmente en actividades manufactureras, específicamente en industrias altamente vinculadas al comercio exterior.
“¿Dónde hemos perdido algo de empleo? En el sector manufactura, en la industria, en particular en algunos sectores de la industria automotriz, en especial en autos eléctricos que se fabricaban para exportación”, detalló la presidenta. Según su diagnóstico, la decisión de Trump de eliminar incentivos previamente establecidos durante la administración de Joe Biden para la compra y producción de vehículos eléctricos ha reducido la demanda de estos productos en el mercado estadounidense, afectando directamente la producción en México.
Este cambio en la política económica del vecino del norte no implicó el cierre de plantas, pero sí una desaceleración en la actividad productiva. “No se cerró la planta, pero hubo una disminución de la producción”, aclaró Sheinbaum. La consecuencia inmediata: menor necesidad de mano de obra en fábricas que dependen de la exportación.
El impacto no se limita al sector automotriz. La industria del acero también enfrenta dificultades, derivadas de la imposición de aranceles por parte del gobierno estadounidense. Estas medidas han encarecido las exportaciones mexicanas, reduciendo su competitividad y provocando ajustes en las plantillas laborales.
No obstante, la presidenta buscó matizar el panorama. Señaló que, aunque existe una caída trimestral, la comparación anual ofrece una lectura más positiva. “Cuando se compara marzo de este año con el mismo mes de 2025 hay un incremento muy significativo en la cantidad de puestos de trabajo”, afirmó. Es decir, el mercado laboral aún muestra resiliencia pese a los choques externos.
Además, Sheinbaum subrayó que no todos los sectores están en retroceso. Mientras la manufactura enfrenta desafíos específicos, otras áreas de la economía han mostrado crecimiento. “Hay otros sectores de la manufactura que han aumentado y, particularmente, el sector servicios aumentó”, destacó. Este comportamiento sugiere una reconfiguración interna del empleo más que una contracción generalizada.
Para ofrecer mayor claridad sobre la situación, la mandataria anunció que convocará a funcionarios clave de su gabinete. Entre ellos, el titular de la Secretaría del Trabajo, Marath Bolaños, y el director del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo, quienes deberán presentar un análisis detallado sobre la evolución del empleo en el país.
El contexto pone de relieve la alta dependencia de ciertos sectores mexicanos respecto a las políticas económicas de Estados Unidos. La industria automotriz, especialmente la de vehículos eléctricos, se ha integrado profundamente en las cadenas de valor norteamericanas, lo que la hace particularmente vulnerable a cambios regulatorios y fiscales al otro lado de la frontera.
Analistas coinciden en que el reto para México será diversificar sus mercados y fortalecer su mercado interno para amortiguar este tipo de impactos. Mientras tanto, el gobierno federal insiste en que la economía mantiene bases sólidas y que los ajustes observados responden a factores externos más que a debilidades estructurales.

