El Gobierno del Estado de Puebla ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia que busca transformar de raíz la manera en que se mueven millones de personas. El llamado Sistema Integral de Movilidad de Puebla no solo promete reducir tiempos de traslado y emisiones contaminantes, sino también sentar las bases de un modelo urbano sostenible que podría marcar pauta a nivel nacional.

El anuncio fue realizado por el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, quien destacó que este sistema se construye sobre una base sólida de más de 20 estudios técnicos. Dichos análisis proyectan que la zona metropolitana de Puebla pasará de 2.5 millones de habitantes a cerca de 3 millones hacia el año 2030, lo que implicará un aumento considerable en el número de vehículos y en la demanda diaria de transporte.

Frente a este escenario, el modelo de movilidad propuesto no se limita a una sola solución, sino que integra cuatro modalidades clave: transporte convencional, el sistema RUTA, transporte por cable y una red de bicicletas públicas. La apuesta es clara: priorizar a las personas por encima del automóvil particular, una tendencia que ya se observa en ciudades globales comprometidas con la sustentabilidad.

Uno de los elementos más innovadores del proyecto es el sistema de transporte por cable. Este contempla, en su primera etapa, una extensión de 13.6 kilómetros distribuidos en cuatro líneas y nueve nodos de transferencia intermodal. Estas rutas conectarán puntos estratégicos como el CIS, el Parque Juárez, Xonaca y Amalucan, facilitando traslados más rápidos y eficientes. Según las autoridades, el tiempo máximo de recorrido será de 36 minutos, lo que representa una mejora significativa frente a los tiempos actuales.

Además, este sistema destaca por su enfoque ambiental. Se estima que reducirá las emisiones a tan solo 48 toneladas anuales de CO2, gracias al uso de energía limpia. Este dato cobra especial relevancia en un momento en que las ciudades buscan reducir su huella de carbono y cumplir con compromisos climáticos internacionales.

En el plano social, el proyecto también incorpora medidas de inclusión. La tarifa estimada del transporte por cable será de 12 pesos, pero será gratuito para personas con discapacidad, adultos mayores y estudiantes de educación básica. Este enfoque busca garantizar que los beneficios del sistema lleguen a los sectores más vulnerables de la población.

Por su parte, el gobernador Alejandro Armenta Mier subrayó que el desarrollo de esta infraestructura se llevará a cabo con respeto al medio ambiente. Aclaró que ningún árbol será talado como parte del proyecto y que únicamente 90 ejemplares serán reubicados mediante tecnología especializada que asegura su conservación.

Pero la estrategia de movilidad no se limita al transporte urbano. Como parte de una visión integral de largo plazo, el gobierno estatal también impulsa el desarrollo del Periférico 5 de Mayo, una obra que incluirá circuitos Sur y Norte. Este proyecto contempla la ampliación a cuatro carriles sin costo para los usuarios y conexiones clave con municipios como Amozoc y Cuautinchán.

La iniciativa cuenta con coordinación del Gobierno de México y se alinea con la visión de infraestructura promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum. Entre las acciones previstas destaca la reubicación de la caseta de Amozoc, una medida que busca agilizar el tránsito y mejorar la conectividad regional.

Las autoridades estatales han enfatizado que estos proyectos no solo responden a las necesidades actuales, sino que están diseñados para anticipar los retos de las próximas décadas. La meta es clara: reducir la saturación vehicular, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y garantizar un crecimiento urbano ordenado.