El estado de Puebla se posicionó como un referente nacional en la defensa de la soberanía laboral y el fortalecimiento del desarrollo económico con enfoque social. Bajo el liderazgo del gobernador Alejandro Armenta Mier, autoridades estatales, representantes sindicales y miles de trabajadoras y trabajadores participaron en una jornada que no solo recordó las luchas históricas del movimiento obrero, sino que también delineó una visión clara hacia el futuro: crecimiento con justicia, sin injerencias externas y con el pueblo como eje central de las decisiones.
Durante la ceremonia cívica, la secretaria de Bienestar estatal, Laura Artemisa García Chávez, subrayó que la construcción de un país más equitativo no debe quedarse en el terreno de las aspiraciones, sino consolidarse como una ruta concreta de acción política y social. En su discurso, destacó que el momento actual exige reafirmar la soberanía nacional como principio rector del desarrollo. En ese sentido, enfatizó que México debe apostar por la colaboración internacional sin permitir intervenciones que condicionen sus decisiones internas, apostando por un modelo donde la participación ciudadana sea el motor principal.
La funcionaria también resaltó que el país atraviesa una transformación profunda en materia laboral, en la que los derechos de las y los trabajadores han cobrado una relevancia sin precedentes. Más allá de ser una fuente de ingresos, el trabajo fue descrito como un elemento fundamental para la dignidad humana, la cohesión social y el fortalecimiento de las comunidades. En esta línea, destacó que las políticas de austeridad implementadas han permitido sustituir esquemas de subcontratación externa por modelos de organización comunitaria y consumo local, lo que ha derivado en una mayor generación de empleo y en el fortalecimiento de las economías regionales.
Por su parte, el secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, Víctor Gabriel Chedraui, presentó cifras que respaldan el discurso de crecimiento sostenido en Puebla. Informó que, durante el primer bimestre del año, la producción manufacturera registró un incremento del 15.9 por ciento, mientras que la industria automotriz alcanzó un crecimiento del 25 por ciento, marcando niveles históricos. Estos datos, explicó, reflejan no solo la solidez del modelo económico estatal, sino también la capacidad de la mano de obra poblana para competir en sectores estratégicos.
Chedraui destacó además que el desarrollo no se concentra únicamente en las zonas urbanas, sino que se extiende a regiones históricamente rezagadas como la Mixteca, la Sierra Norte, la Sierra Negra y los Valles Centrales. Este avance, dijo, se articula bajo la marca “Puebla Cinco de Mayo”, que busca posicionar al estado como un referente productivo con identidad propia, impulsado por su capital humano.
En el contexto nacional, se recordó que desde 2018 el salario mínimo ha experimentado un aumento real del 154 por ciento, acompañado de reformas clave como la eliminación del outsourcing, la ampliación del periodo vacacional, la regulación del teletrabajo y los avances hacia una jornada laboral de 40 horas. Estas medidas, según se señaló, tienen como meta que para 2030 los ingresos permitan cubrir al menos 2.5 canastas básicas, elevando significativamente la calidad de vida de la población trabajadora.
La voz sindical también tuvo un papel relevante en la conmemoración. José Luis González Morales, secretario general de la Sección 23 del SNTE, hizo un llamado a fortalecer la colaboración entre los distintos niveles de gobierno, respetando la pluralidad y construyendo consensos que permitan avanzar en la dignificación del trabajo. En representación de 68 mil agremiados, subrayó que la cooperación institucional es clave para mejorar la educación y, con ello, el tejido social.
La jornada culminó con una marcha encabezada por el gobernador Alejandro Armenta Mier sobre el bulevar 5 de Mayo, donde caminó junto a trabajadores de distintos sectores en una muestra de cercanía política y respaldo a las demandas laborales.
Entre los asistentes, diversas voces coincidieron en reconocer los avances. El profesor Jair de Jesús Estrada Salazar destacó la sensibilidad gubernamental en materia educativa, mientras que Claudio Cabrera Sarmiento resaltó la inversión en infraestructura escolar. Por su parte, Carla Elario valoró el diálogo constante entre autoridades y sindicatos como un factor clave para mejorar las condiciones laborales.

