El Congreso del Estado de México rindió homenaje a 168 personas dedicadas a la albañilería, un oficio que durante décadas ha sido fundamental para el crecimiento urbano, económico y comunitario de la entidad. La ceremonia, realizada en el marco del “Día de la Santa Cruz”, celebrado cada 3 de mayo, reunió a legisladores, trabajadores de la construcción y familias provenientes de distintos municipios mexiquenses.
El presidente de la Junta de Coordinación Política, el diputado José Francisco Vázquez Rodríguez, y la presidenta de la Directiva de la LXII Legislatura, la diputada Martha Azucena Camacho Reynoso, encabezaron el reconocimiento público a mujeres y hombres que han dedicado gran parte de su vida a construir viviendas, escuelas, calles, mercados y espacios que forman parte del día a día de millones de personas.
Durante su intervención, Francisco Vázquez destacó que el trabajo de las y los albañiles no solo transforma físicamente a las comunidades, sino que también da identidad y vida a los municipios mexiquenses. Señaló que reconocerlos desde el Congreso representa un acto de justicia social, pues históricamente este sector ha permanecido en el anonimato pese a su enorme contribución al desarrollo del estado.
“Visibilizar el nombre, el rostro y la historia de quienes construyen también es una forma de hacer justicia”, expresó el legislador ante las y los trabajadores homenajeados. Asimismo, subrayó que ningún municipio se construye solo, sino a través del esfuerzo colectivo de personas que aportan oficio, carácter y trabajo diario.
La ceremonia contó con la presencia de albañiles provenientes principalmente de los municipios de Capulhuac y Xalatlaco, así como de las diputadas y diputados Sara Alicia Ramírez de la O, del Partido del Trabajo, y Javier Cruz Jaramillo, de Morena, quienes también reconocieron la trascendencia histórica y social de este oficio.
Por su parte, la diputada Martha Camacho Reynoso destacó que el homenaje representa un reconocimiento largamente esperado para quienes dedican su vida a la construcción. Señaló que durante años este sector no había recibido un espacio de reconocimiento institucional desde el Poder Legislativo mexiquense, pese a que su labor sostiene gran parte del desarrollo urbano y económico de la entidad.
“Era necesario mirarles de frente y decirles con claridad que su trabajo importa, que su esfuerzo vale y que su historia merece ser reconocida públicamente”, expresó la legisladora.
Camacho Reynoso hizo énfasis especial en la participación de las mujeres dentro de la albañilería, un ámbito tradicionalmente dominado por hombres. Destacó que las trabajadoras del sector han demostrado que la capacidad, la fortaleza y el compromiso no tienen género, abriendo camino en una actividad que exige disciplina, conocimiento técnico y gran esfuerzo físico.
En ese contexto, fueron reconocidas cuatro mujeres albañiles: María Vianet Cuevas Trejo, María Luisa Villalón Pérez, Ruby Ramírez Ramírez y Alondra Esquivel Cuevas, quienes recibieron el aplauso de las y los asistentes por su trayectoria y perseverancia.
La presidenta de la Legislatura también resaltó el respaldo de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez hacia este sector laboral, asegurando que existe una visión de respeto hacia todas las personas trabajadoras, independientemente de su profesión u oficio.
“En el Estado de México, quien trabaja se respeta, no importa si lleva corbata o si lleva cemento en las uñas”, afirmó.
Durante el evento también se distinguió a trabajadores con décadas de trayectoria en la albañilería, entre ellos Mardoño Margarito Fuentes Hernández, con 65 años de experiencia; Juan Crisóforo Hernández Ramírez, con 55 años; y León Hernández Guerrero, con medio siglo dedicado a esta labor.
La diputada Sara Alicia Ramírez recordó que la albañilería ha sido pieza clave en el desarrollo de las grandes civilizaciones de la historia, por lo que aseguró que las y los homenajeados son herederos de una tradición ancestral dedicada a levantar ciudades y construir el progreso humano.
En tanto, el diputado Javier Cruz Jaramillo, ingeniero civil de profesión, reconoció que buena parte de sus conocimientos sobre construcción los aprendió directamente de albañiles, a quienes describió como maestros del oficio y portadores de una experiencia invaluable que suele transmitirse de generación en generación.

