El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, lanzó un duro embate contra Morena y el gobierno federal al afirmar que el oficialismo “se convirtió en un narcopartido”, luego de los señalamientos y acusaciones que pesan sobre actores políticos vinculados al gobierno de Sinaloa y presuntas redes de protección al crimen organizado. El dirigente panista aseguró que el caso del gobernador Rubén Rocha Moya dejó de ser un hecho aislado para convertirse —dijo— en la evidencia de un Estado infiltrado, capturado y utilizado por estructuras criminales.
En un posicionamiento de tono frontal y severo, Jorge Romero sostuvo que la crisis de violencia que vive Sinaloa no es consecuencia del azar ni de fallas institucionales aisladas, sino del presunto entreguismo del poder político a grupos criminales. “Mientras las familias buscan a sus desaparecidos y entierran a sus muertos, Morena protege a políticos acusados de operar para el narcotráfico”, acusó el dirigente nacional panista, al advertir que existe un patrón sistemático de infiltración del crimen organizado dentro de gobiernos, corporaciones policiacas, fiscalías, campañas electorales y estructuras partidistas ligadas al oficialismo.
Romero Herrera afirmó que las investigaciones y acusaciones surgidas en Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios relacionados con Sinaloa revelan un problema estructural de seguridad y corrupción política que, según dijo, Morena intenta minimizar mediante discursos de soberanía nacional mientras abandona a las víctimas de la violencia. “Ya no estamos frente a casos aislados. Estamos frente a un patrón sistemático de infiltración criminal en gobiernos, campañas, policías, aduanas, fiscalías y estructuras de Morena”, sentenció.
El líder panista aseguró que el caso Rocha Moya se suma a una serie de escándalos que involucran a gobiernos y figuras morenistas en distintas entidades del país, mencionando presuntos vínculos y señalamientos en estados como Baja California, Tamaulipas, Tabasco y Michoacán, además de investigaciones relacionadas con huachicol fiscal, financiamiento ilegal y operaciones ligadas al crimen organizado. En ese contexto, advirtió que México enfrenta un grave deterioro institucional que pone en riesgo la relación bilateral con Estados Unidos, el futuro del T-MEC, la estabilidad económica y la credibilidad internacional del país.
Jorge Romero también lanzó un mensaje directo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a quien pidió romper cualquier vínculo político heredado del sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador con actores presuntamente relacionados con el crimen organizado. “Presidenta Claudia Sheinbaum: rompa el pacto. Rompa el pacto criminal que la mantiene atada a los acuerdos y vínculos construidos durante el sexenio de López Obrador con el crimen organizado”, expresó.
Finalmente, el dirigente nacional del PAN aseguró que Acción Nacional continuará denunciando cualquier intento de utilizar el poder político para proteger a personajes señalados por presuntos vínculos criminales. “Hay que decir las cosas por su nombre: Morena se convirtió en un narcopartido”, concluyó Jorge Romero, elevando nuevamente el nivel de confrontación política entre oposición y gobierno federal en medio de la crisis de seguridad que atraviesa el país.

