Una presunta organización criminal dedicada a cometer asaltos millonarios en distintos estados del país fue desarticulada por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, luego de la detención de seis personas, entre ellas un trabajador activo del área de monitoreo de cámaras de la sede central de Banamex en la Ciudad de México, quien presuntamente filtraba información privilegiada de clientes bancarios para facilitar atracos.
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, el empleado bancario habría utilizado su acceso interno a los sistemas de videovigilancia y monitoreo para identificar movimientos de grandes cantidades de dinero realizados por clientes y dependencias públicas. Posteriormente, dicha información era compartida con integrantes de la banda criminal, quienes daban seguimiento a las víctimas para ejecutar robos con violencia en diversas entidades del país.
Las autoridades detallaron que esta red operaba principalmente en estados como Oaxaca, Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Estado de México y Aguascalientes, donde presuntamente concretaron múltiples asaltos de alto impacto económico. Las investigaciones apuntan a que la organización mantenía una estructura coordinada y especializada en vigilancia, seguimiento y logística para interceptar a personas que retiraban fuertes sumas de dinero de sucursales bancarias.
Uno de los casos que permitió acelerar las indagatorias fue el robo de 3.6 millones de pesos pertenecientes a la nómina del Sistema DIF Oaxaca, ocurrido el pasado 29 de abril. Según las autoridades, los delincuentes habrían tenido conocimiento previo del retiro y traslado del efectivo, lo que levantó sospechas sobre posibles filtraciones internas dentro de la institución bancaria.
La Fiscalía de Oaxaca informó que mediante trabajos de inteligencia, rastreo de teléfonos celulares, análisis de audios, seguimiento de vehículos y revisión de cámaras de seguridad, fue posible identificar a los presuntos integrantes de la célula criminal y ubicar sus movimientos en distintas entidades federativas. Los operativos culminaron con la captura de los sospechosos y el aseguramiento de diversos indicios relacionados con los robos investigados.
El caso ha generado preocupación debido al posible involucramiento de personal bancario en actividades delictivas de alto impacto, situación que exhibe vulnerabilidades en los sistemas internos de seguridad y manejo de información confidencial dentro de instituciones financieras. Además, las investigaciones podrían ampliarse para determinar si existen más empleados o colaboradores implicados en la filtración de datos sensibles.
Hasta el momento, las autoridades no han descartado que esta organización esté relacionada con otros robos similares registrados en carreteras, zonas metropolitanas y alrededores de sucursales bancarias en diferentes puntos del país, mientras continúan las indagatorias para esclarecer el alcance total de las operaciones criminales y posibles vínculos adicionales.

