+ Afirma: “no aceptamos que el miedo, la guerra, la desigualdad y el odio definan el destino de la humanidad”
Ciudad de México
19/05/2026
Durante la Asamblea de Mujeres “Co-creando estrategias transformadoras de género para una vivienda adecuada para todas las mujeres y niñas”, realizada en el marco del Foro Urbano Mundial, en Bakú, Azerbaiyán, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, reivindicó el papel de los gobiernos locales como actores centrales para enfrentar las crisis globales y construir un nuevo modelo urbano, basado en la justicia territorial, la igualdad y el derecho a la vivienda.
Ante representantes de ciudades y gobiernos locales del mundo, Brugada Molina sostuvo que el futuro de las ciudades dependerá de la capacidad de los territorios para articular soluciones desde la cercanía con la población y desde una visión profundamente humanista.
Y dejó en claro: “el futuro urbano mundial será con soluciones construidas desde los gobiernos locales o no será”.
La mandataria capitalina señaló que la emergencia climática, la crisis de vivienda, las desigualdades y las distintas formas de violencia impactan cotidianamente a los territorios, por lo que son las ciudades y los gobiernos locales quienes enfrentan, desde la primera línea, las consecuencias de esos fenómenos globales.
“Las ciudades y los gobiernos locales somos protagonistas de la historia; vivimos a ras del suelo, cara a cara y de carne propia sentimos los dolores y las esperanzas de nuestra gente”, expresó.
Al dirigirse a los participantes de este foro, Clara Brugada defendió el municipalismo internacional como un movimiento político capaz de transformar la vida de millones de personas mediante la articulación de experiencias, políticas públicas y soluciones construidas desde los territorios.
“Ese es el municipalismo internacional: un movimiento político de territorios que se unen para que su voz llegue donde las decisiones se toman”, enfatizó.
Aunado a ello, compartió parte de su experiencia política y comunitaria en la Ciudad de México, donde —recordó— decidió vivir desde joven en uno de los barrios más pobres de la capital para impulsar desde abajo procesos de transformación urbana y social.
“Desde allí construimos un gran movimiento de transformación del territorio, desde abajo”, afirmó.
La titular del Ejecutivo local advirtió que la crisis global de vivienda es consecuencia de décadas de políticas que transformaron un derecho humano en mercancía y mecanismo de especulación financiera.
“La financiarización de la vivienda ha expulsado a comunidades enteras de sus territorios, ha encarecido el acceso para las personas jóvenes y ha generado ciudades expuestas a la gentrificación”, señaló.
Por ello, defendió una visión de ciudad basada en el arraigo comunitario, el acceso a vivienda asequible y la justicia social y de género, más allá de la financiarización, que se refiere al proceso por el cual los mercados financieros tienen mayor peso en los temas que inciden en la comunidad.
“El derecho a la ciudad es también el derecho a no ser expulsado; es el derecho al arraigo vecinal”, sostuvo.
La jefa de Gobierno subrayó que las desigualdades urbanas afectan principalmente a quienes históricamente han sido excluidos, por lo que insistió en que las políticas urbanas deben construirse desde una perspectiva territorial y con enfoque de derechos.
“Construir ciudades de derechos plenos significa aterrizar las políticas globales en la realidad concreta de cada territorio”, expresó.
En ese contexto, llamó a avanzar hacia un nuevo modelo de gobernanza internacional donde las ciudades tengan una participación activa y vinculante en la toma de decisiones globales.
“No hay gobernanza global eficaz sin nuestra participación activa”, afirmó.
Durante su intervención, Clara Brugada también lanzó un posicionamiento político a favor de la paz, la cooperación internacional y la construcción de ciudades solidarias frente a los discursos de odio y exclusión.
“Desde Bakú, entre el fuego ancestral de Azerbaiyán y las aguas del Caspio, las ciudades del mundo enviamos hoy un mensaje: no aceptamos que el miedo, la guerra, la desigualdad y el odio definan el destino de la humanidad”, declaró.
En su intervención durante este Foro, el secretario de Vivienda de la Ciudad de México, Inti Muñoz Santini, sostuvo que frente al aumento de las desigualdades urbanas y el encarecimiento del acceso a la vivienda, resulta indispensable acelerar las políticas públicas orientadas a la inclusión social, la igualdad y la reducción de la pobreza.
“Creemos que acelerar las políticas para la inclusión social, la igualdad de género y la reducción de la pobreza, a través de la vivienda, exige partir de una convicción fundamental, hoy más que nunca”, expresó.
El funcionario capitalino afirmó que la vivienda no debe entenderse como una mercancía, sino como un derecho humano y un pilar de la justicia social, la democracia urbana y la prosperidad compartida.
Asimismo, advirtió que las ciudades del mundo enfrentan desafíos derivados de la especulación inmobiliaria, la desigualdad y el incremento del costo de la vivienda, fenómenos que provocan expulsión de comunidades, segregación territorial y barreras para que millones de personas accedan a una vida digna.
“Desde la Ciudad de México creemos que la primera prioridad es fortalecer la capacidad pública para orientar el desarrollo urbano. Los gobiernos deben ampliar la producción de vivienda asequible”, señaló.
En ese sentido, propuso fortalecer las reservas de suelo público, regular el incremento de las rentas y garantizar que las familias puedan permanecer en sus comunidades con acceso a servicios, movilidad y espacio público de calidad.
Muñoz Santini informó que la Ciudad de México trabaja actualmente en la ejecución de 200 mil acciones de vivienda rumbo a 2030 y destacó que este año concluirá la reconstrucción gratuita de 22 mil viviendas afectadas por los sismos de 2017.
Asimismo, planteó la necesidad de incorporar el sistema público de cuidados a las políticas urbanas y de vivienda, articulando el entorno habitacional con centros de cuidado infantil, escuelas, servicios de salud, espacios comunitarios y transporte seguro y accesible.
Asimismo, subrayó la importancia de avanzar hacia ciudades con accesibilidad universal para personas mayores y con discapacidad, garantizando que todas las personas puedan habitar, desplazarse y participar plenamente en la vida urbana.
Finalmente, destacó el modelo de las Utopías impulsado en la Ciudad de México, espacios comunitarios donde convergen cultura, deporte, recreación, salud, cuidados y convivencia social para fortalecer la igualdad y el bienestar colectivo.
Quien también tuvo participación en este Foro Urbano Mundial fue la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) federal, Edna Elena Vega Rangel, refrendó el compromiso de México con una agenda urbana centrada en el derecho a la vivienda, la justicia territorial y el desarrollo sostenible.
Vega Rangel sostuvo que la urbanización inclusiva debe colocar en el centro a las personas y advirtió que el debate internacional enfrenta actualmente dos visiones opuestas: una que reconoce la vivienda como un derecho humano y otra que la concibe como mercancía sujeta al libre mercado.
Destacó, además, que el ordenamiento territorial es una condición indispensable para garantizar ciudades más justas, resilientes e incluyentes, al señalar que el territorio “no es simplemente el soporte físico donde se construyen las viviendas”, sino el elemento que determina el acceso a servicios, oportunidades y calidad de vida.
Asimismo, resaltó que la presidenta Claudia Sheinbaum ha colocado la vivienda adecuada como una prioridad nacional mediante el programa Vivienda para el Bienestar, impulsado desde octubre de 2024 con enfoque de derechos y justicia social.
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