El coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira Valdez, lanzó una nueva ofensiva política contra la reforma al Poder Judicial impulsada por Morena y sus aliados, al asegurar que los cambios planteados son “insuficientes”, “cosméticos” y no resolverán la crisis de justicia que enfrenta el país. Durante una entrevista con medios de comunicación, el legislador sostuvo que México atraviesa un proceso de debilitamiento institucional y advirtió que el actual modelo judicial carece de profesionalismo, confianza ciudadana y capacidad operativa.

Moreira Valdez afirmó que la propuesta que se discutirá en el próximo periodo extraordinario únicamente intenta corregir parcialmente los errores provocados por la primera reforma judicial impulsada durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Según el diputado priista, el problema de fondo no se resolverá con ajustes menores ni con modificaciones en fechas o mecanismos de selección, sino mediante un regreso a un sistema de carrera judicial sustentado en criterios estrictamente académicos, experiencia profesional y certificación técnica.

El líder parlamentario del PRI sostuvo que actualmente México enfrenta un Poder Judicial “sin calidad”, “sin cobertura total” y con graves deficiencias estructurales. Aseguró que la crisis de justicia no puede entenderse únicamente desde los tribunales, sino que involucra también a las fiscalías, los cuerpos de seguridad y el sistema penitenciario. En ese sentido, insistió en que el país requiere mayores presupuestos para jueces, ministerios públicos, peritos y capacitación profesional, además de una reforma integral a la procuración e impartición de justicia.

Durante la entrevista, Rubén Moreira vinculó el deterioro institucional con los problemas de seguridad y violencia que enfrenta el país, particularmente en entidades como Sinaloa, Chihuahua, Guerrero y Tabasco. El diputado afirmó que México vive un proceso de “demolición del Estado de Derecho” y acusó que el avance del crimen organizado sobre distintas instituciones es consecuencia directa de la debilidad gubernamental y de la falta de controles efectivos.

En referencia a los señalamientos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza Cázarez, Moreira consideró que las autoridades mexicanas deben investigar cualquier acusación relacionada con presuntos vínculos con el crimen organizado. Asimismo, señaló que los funcionarios señalados deben ofrecer explicaciones públicas claras para evitar que prevalezcan versiones contradictorias y especulaciones políticas.

El coordinador priista adelantó que su bancada votará en contra de la nueva reforma judicial y presentará contrapropuestas para reinstalar un verdadero sistema de servicio profesional de carrera dentro del Poder Judicial. Criticó además que el modelo actual continúe permitiendo mecanismos de control político y electoral que, aseguró, favorecen prácticas como los llamados “acordeones” en los procesos de selección judicial.

En otro tema, Rubén Moreira acusó a la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, de mantener detenida la declaratoria de constitucionalidad de la reforma al Artículo 123 relacionada con salarios mínimos profesionales. El legislador afirmó que dicha reforma permitiría mejorar sustancialmente los ingresos de policías municipales, maestros, médicos, enfermeras, soldados y elementos de la Guardia Nacional, pero denunció que permanece “guardada en un cajón” pese a haber sido aprobada desde hace más de un año.

Moreira Valdez también defendió los resultados de seguridad en Coahuila, entidad que gobernó anteriormente, y aseguró que el PRI mantiene fortaleza política en el estado de cara a los próximos procesos electorales. Señaló que los ciudadanos coahuilenses buscan preservar la paz y evitar que se reproduzcan escenarios de violencia como los registrados en otras entidades del país.

Finalmente, el diputado sostuvo que Morena enfrenta un desgaste político nacional y afirmó que los recientes procesos electorales en Veracruz y Durango reflejan un retroceso electoral para el partido oficialista. Añadió que el PRI continuará impulsando una agenda enfocada en fortalecer instituciones, profesionalizar la justicia y recuperar condiciones de seguridad y estabilidad para el país.