El gobierno de Estados Unidos otorgó el beneplácito diplomático para el nombramiento de Roberto Lazzeri Montaño como próximo embajador de México en Washington, con lo que se abre paso al proceso formal para que el actual director de Nacional Financiera (Nafin) y Bancomext asuma una de las posiciones diplomáticas más estratégicas para el país, en un contexto marcado por la próxima revisión del T-MEC y la agenda bilateral en materia comercial, migratoria y de seguridad.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, había confirmado semanas atrás que su administración propondría a Lazzeri para sustituir a Esteban Moctezuma Barragán, destacando su experiencia en el sector financiero y su cercanía con las negociaciones económicas entre ambos países. La mandataria subrayó que el funcionario cuenta con una amplia relación de trabajo con dependencias estadounidenses y con actores clave de la relación bilateral, particularmente en temas vinculados con comercio exterior y financiamiento para el desarrollo.

Roberto Lazzeri es economista egresado del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y ha desarrollado una trayectoria de más de dos décadas en el sector financiero público y privado. Actualmente encabeza Nafin y Bancomext, instituciones desde las cuales ha participado en proyectos de financiamiento estratégico, promoción comercial y fortalecimiento de inversiones. Además, durante su paso por la Secretaría de Hacienda trabajó estrechamente con el exsecretario Rogelio Ramírez de la O en temas de deuda pública, mercados financieros y negociaciones económicas internacionales.

La eventual llegada de Lazzeri a la embajada mexicana en Estados Unidos ocurre en un momento clave para la relación bilateral, debido a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como a las tensiones comerciales derivadas de aranceles y disputas en sectores estratégicos. Analistas y medios internacionales han señalado que el perfil técnico y financiero del próximo embajador responde a la necesidad de fortalecer la interlocución económica y comercial con Washington, en una etapa considerada crucial para la estabilidad de las exportaciones mexicanas y la integración regional de América del Norte