La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que la investigación y el citatorio de la Fiscalía General de la República (FGR) hacia la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por el caso de los agentes de la CIA en la entidad, se trate de una persecución política, sino que responde a un asunto de soberanía nacional.

Estas declaraciones de la mandataria se dan en el contexto de la presencia de Maru Campos este miércoles en las instalaciones de la FGR, en la Ciudad de México. La gobernadora acudió a la dependencia para entregar un escrito en respuesta al citatorio que recibió el pasado sábado. Al salir, denunció uso político de las instituciones federales y acusó una simulación para fabricarle un caso.

Frente a estos señalamientos, Sheinbaum aclaró hoy que la fiscalía no le ha imputado ningún delito a la gobernadora, sino que la convocó para que ofrezca su versión sobre la presencia de los agentes estadounidenses en Chihuahua.

La presidenta recordó que el caso deriva de un operativo realizado en abril en la Sierra Tarahumara para ubicar un laboratorio clandestino, en cuyo trayecto de regreso ocurrió un accidente donde fallecieron dos elementos de la Fiscalía estatal y dos agentes extranjeros.

La mandataria subrayó que la presencia de estos agentes estadounidenses en campo es la razón de la investigación, debido a que la Ley de Seguridad Nacional de México prohíbe que personal de otros países realice operaciones conjuntas en tierra o sustituya las labores de las autoridades nacionales.

Detalló que su participación debe limitarse a tareas de inteligencia y requiere un registro previo ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). “Es importante por la soberanía nacional, por el cuidado de nuestras leyes, que se conozca por qué fue que había dos personas extranjeras en este operativo”, enfatizó.

Sheinbaum reiteró que la investigación no se trata de un tema político contra Maru Campos y aseguró que el gobierno federal actuaría de la misma manera “si se tratara de un gobernador que no hubiera sido electo por Morena, sino por otro partido político”, pues el objetivo central es frenar cualquier tipo de injerencismo.

El miércoles, Maru Campos se presentó en la FGR en respuesta al citatorio que recibió por el caso de la CIA. No obstante, al salir aclaró que su presencia no fue una comparecencia formal, sino la entrega de un escrito y posteriormente ofreció un mensaje a medios acompañada de la dirigencia del PAN y de su equipo legal.

“Hoy estoy aquí de frente con ustedes, como siempre lo he hecho. Hoy en México es desgraciadamente evidente el uso político de las instituciones federales y yo salgo el día de hoy a dar la cara porque tengo la dignidad para hacerlo”, sentenció.

Agregó que fue citada “bajo la simulación de ser un testigo, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpada”, y que en el proceso “no guardaron las formas, no respetaron la ley, atropellaron la protección constitucional del cargo que los chihuahuenses me han conferido”.

La gobernadora sostuvo que la citación representa, a su juicio, un acto de presión política: “Hoy lamento y denuncio el autoritarismo, diría yo, totalitarismo al que todos estamos expuestos”. Criticó que mientras a ella “la persiguen con todo el peso”, a funcionarios de Sinaloa “acusados de nexos con el narcotráfico por autoridades extranjeras que piden su extradición les dan impunidad absoluta”. Añadió: “A mí no me han acusado de nada formalmente, pero desde hace un mes están buscando cómo torcer la ley para perseguirnos”.

Desde que el caso de la CIA salió a la luz, Sheinbaum ha señalado la necesidad de investigar la presencia de los agentes extranjeros en territorio mexicano y determinar responsabilidades.

El lunes, ante los citatorios de la FGR a Maru Campos y Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa acusado por Estados Unidos de presuntos nexos con el crimen organizado, la presidenta dijo que se trataba de un procedimiento para que los funcionarios pudieran ser entrevistados y que no se trataba de imputaciones.