La senadora del PRI, Mely Romero Celis, acusó a Morena de intentar construir una herramienta política para anular elecciones adversas mediante la reforma constitucional sobre injerencia extranjera, al advertir que la iniciativa impulsada por el oficialismo representa un riesgo para la democracia y abre la puerta a decisiones discrecionales desde el poder.

Durante su posicionamiento en el Senado de la República, en el marco de la discusión del proyecto de decreto que adiciona un inciso a la Base VI del artículo 41 constitucional, la legisladora priista sostuvo que la defensa de la soberanía nacional ya está plenamente establecida en la Constitución mexicana, particularmente en el artículo 40, por lo que consideró innecesaria y peligrosa la nueva causal de nulidad electoral propuesta por Morena.

Antes de iniciar su intervención, Mely Romero solicitó la lectura íntegra del segundo párrafo del artículo 40 constitucional, donde se establece que el pueblo de México no aceptará intervenciones o injerencias extranjeras en procesos electorales ni actos que vulneren la soberanía nacional. A partir de ello, afirmó que el verdadero debate no gira en torno al rechazo de la intervención extranjera —tema en el que aseguró existe consenso nacional—, sino sobre el instrumento jurídico que Morena pretende incorporar para eventualmente anular elecciones bajo criterios ambiguos.

La senadora advirtió que conceptos como “desinformación”, “manipulación digital” o “presión mediática”, incluidos en la discusión política de la reforma, carecen de definiciones precisas y podrían quedar sujetos a interpretaciones discrecionales por parte de las autoridades electorales y judiciales. “El mismo régimen de Morena sería quien decida cuándo sí y cuándo no influyen en una elección”, afirmó.

Romero Celis criticó además la relación del gobierno federal con medios de comunicación nacionales e internacionales, al señalar que desde el oficialismo se han desacreditado investigaciones periodísticas y cuestionado reportajes publicados por medios extranjeros como The New York Times y CNN. Acusó que Morena ha convertido el ataque a periodistas y medios críticos en una práctica constante desde el poder.

La legisladora priista cuestionó también la capacidad y autonomía del Tribunal Electoral para aplicar una reforma de esta naturaleza, al sostener que actualmente el Poder Judicial y los órganos jurisdiccionales se encuentran bajo influencia política del oficialismo. Según dijo, la iniciativa pretende entregar a Morena una herramienta jurídica sin controles claros, sin mecanismos sólidos de investigación y sin garantías suficientes para evitar abusos políticos.

En otro momento de su intervención, Mely Romero vinculó el debate de la reforma con los señalamientos internacionales realizados contra funcionarios y políticos de Morena, particularmente contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Acusó una doble moral del oficialismo frente a investigaciones provenientes de Estados Unidos y sostuvo que Morena solo invoca la soberanía nacional cuando los señalamientos afectan a integrantes de su movimiento político.

Asimismo, aseguró que el verdadero objetivo de la reforma es preservar las posiciones de poder del oficialismo y mantener el control político y presupuestal del país. “Morena no defiende la soberanía, defiende la estructura de poder”, afirmó la legisladora desde la tribuna senatorial.

Finalmente, la senadora del PRI reiteró el voto en contra de su bancada y sostuvo que la soberanía nacional no puede utilizarse como pretexto para construir mecanismos de censura electoral o para debilitar la libertad de expresión y la autenticidad de los procesos democráticos. Además, cuestionó que la reforma no contemple medidas concretas contra la intervención del crimen organizado en las elecciones, problemática que —dijo— sí representa una amenaza real y permanente para la democracia mexicana.