La celebración encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en el Monumento a la Revolución por el segundo aniversario de su triunfo electoral desató una nueva ofensiva política por parte del PAN, cuyos dirigentes y legisladores acusaron al gobierno federal de encubrir vínculos de Morena con el crimen organizado y convertir el evento en una “fiesta de narcos del bienestar”.
Entre críticas por presunto acarreo, asistentes expuestos durante horas al intenso sol y un discurso presidencial que calificaron como vacío y alejado de la realidad que vive el país, integrantes del Partido Acción Nacional arremetieron contra el oficialismo y acusaron a Morena de utilizar el aparato político y gubernamental para proteger a personajes señalados por presuntos nexos con organizaciones criminales.
El diputado federal y vocero del Grupo Parlamentario del PAN, Federico Döring, aseguró que el evento realizado en la Plaza de la República evidenció el pacto de impunidad que, afirmó, existe entre Morena y actores vinculados al crimen organizado.
“Les faltó un ‘Rocha Moya no estás solo’ y brindar apoyo a los políticos de Sinaloa acusados por Estados Unidos. La reunión de hoy en el Monumento a la Revolución es una fiesta de narcos del bienestar”, declaró el legislador panista.
Döring sostuvo que, tras concluir el periodo extraordinario del Congreso sin aprobarse reformas encaminadas a combatir la infiltración del crimen organizado en procesos electorales, el oficialismo optó por cerrar filas y celebrar políticamente la continuidad de lo que calificó como una red de protección e impunidad.
“Por eso hoy Claudia Sheinbaum dio esta fiesta como anfitriona a los narcos del bienestar, para agradecerles que seguirán juntos en las elecciones”, acusó el panista, quien afirmó que la relación entre política y crimen organizado sigue arrebatando la paz y la tranquilidad de millones de mexicanos.
Por su parte, la diputada federal Genoveva Huerta también cuestionó el discurso de la presidenta y aseguró que la narrativa de inclusión y transformación impulsada por Morena contrasta con presuntos privilegios, excesos y actos de corrupción dentro del movimiento oficialista.
“Con Claudia Sheinbaum es mentira que llegaron todas. En esta administración sí hay lugar para la corrupción y los privilegios”, afirmó la legisladora, quien hizo referencia a propiedades, viajes y estilos de vida de personajes ligados al oficialismo.
Huerta mencionó casos como presuntas propiedades en Tepoztlán, viajes a Japón, yates de lujo y departamentos en Cancún relacionados con integrantes cercanos a Morena, entre ellos José Ramón López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
A las críticas también se sumó Héctor Barrera Marmolejo, secretario general del PAN en la Ciudad de México, quien sostuvo que el país atraviesa una crisis derivada de la “narcopolítica” impulsada, dijo, por Morena.
“El país arde por la narcopolítica de Morena y Claudia Sheinbaum no ha logrado separar el poder de su mandato con el crimen organizado”, afirmó el dirigente panista, quien además acusó al gobierno federal de actuar con soberbia y desviar la atención frente a los problemas de seguridad que enfrenta el país.
En el mismo tono, Rafael Calderón Jiménez, consejero del PAN, consideró necesario que México fortalezca la colaboración con Estados Unidos y proceda contra políticos presuntamente relacionados con grupos criminales.
“El país está cansado de solapar delincuentes, está cansado de la corrupción de Morena y está cansado de no respetar la democracia ni la Constitución desde la esfera del poder”, sentenció.
Las declaraciones del PAN reflejan el endurecimiento del discurso opositor frente al gobierno federal y Morena, particularmente en temas relacionados con seguridad, narcotráfico y presuntos vínculos entre actores políticos y grupos criminales, un debate que ha escalado tras recientes acusaciones y señalamientos provenientes de autoridades estadounidenses contra funcionarios y políticos mexicanos.

