Por casi cuatro décadas, María del Carmen Díaz Arellano ha dedicado su vida profesional a construir, fortalecer y modernizar el marco jurídico de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Hoy, al frente de la integración del Anteproyecto de Reforma a la Ley Universitaria, encabeza uno de los procesos más relevantes en la historia reciente de la institución, con una visión que apuesta por la democracia, la inclusión y el compromiso social.
La historia de las instituciones suele escribirse a través de grandes decisiones, transformaciones y proyectos que marcan su rumbo. Sin embargo, detrás de esos procesos existen personas cuya labor silenciosa y constante permite que los cambios se conviertan en realidad. En la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), una de esas figuras es María del Carmen Díaz Arellano, jurista universitaria que ha dedicado casi 40 años de su vida al fortalecimiento legal de la Máxima Casa de Estudios mexiquense.
Su trayectoria profesional está estrechamente ligada a la evolución normativa de la universidad. Licenciada en Derecho y apasionada por las ciencias jurídicas desde su juventud, encontró en el derecho constitucional y administrativo una vía para contribuir al desarrollo institucional, la justicia y la equidad. Desde sus años de estudiante mostró interés por el servicio público, participando en la elaboración de reglamentos municipales, experiencia que le permitió adquirir una sólida formación en materia legislativa y administrativa.
Fue en 1986 cuando inició formalmente su historia dentro de la UAEMéx, institución que con el paso del tiempo se convertiría no solo en su espacio laboral, sino también en una parte fundamental de su vida. Desde entonces, ha sido testigo de los cambios, desafíos y avances que han definido el crecimiento de la universidad.
Entre sus aportaciones más destacadas figura su participación en la elaboración de la Ley Universitaria vigente y del Estatuto Universitario, instrumentos normativos que durante más de tres décadas han dado sustento a la vida académica, administrativa y democrática de la institución. Aquella experiencia marcó el inicio de una labor permanente enfocada en fortalecer el marco jurídico universitario y garantizar que las normas respondan a las necesidades de una comunidad en constante transformación.
A lo largo de estos años, Díaz Arellano ha colaborado en la creación, revisión y actualización de reglamentos, acuerdos, lineamientos y diversas disposiciones normativas que han permitido consolidar la vida institucional de la UAEMéx. Su trabajo ha estado guiado por principios fundamentales como la legalidad, la ética, el respeto a los derechos humanos y el compromiso con la comunidad universitaria.
Actualmente, como directora de Legislación Universitaria, coordina uno de los proyectos más ambiciosos y trascendentes para la universidad: la integración del Anteproyecto de Reforma a la Ley de la UAEMéx. Se trata de una propuesta construida a partir de la participación de estudiantes, docentes y personal universitario, cuyos planteamientos y aspiraciones han sido incorporados en un documento que busca responder a los retos de la educación superior del siglo XXI.
Para María del Carmen Díaz, esta reforma representa mucho más que una actualización jurídica. Constituye una transformación estructural orientada a fortalecer la democracia universitaria, ampliar la inclusión y consolidar una institución más cercana a las necesidades de la sociedad.
El anteproyecto está integrado por siete títulos y 186 artículos que plantean cambios significativos para la vida universitaria. Entre ellos destaca el fortalecimiento de la representación institucional mediante la incorporación, con voz y voto, de todos los centros universitarios y unidades académicas profesionales en el Consejo Universitario, ampliando así la participación de la comunidad en la toma de decisiones.
Asimismo, la propuesta impulsa un modelo académico innovador e interdisciplinario que busca fortalecer la excelencia educativa bajo los principios de la Ciencia Abierta, reconociendo que el conocimiento generado por la universidad debe responder de manera directa a las necesidades y desafíos de la sociedad.
Otro de los ejes relevantes contempla la creación de un modelo administrativo regional desconcentrado, diseñado para acercar la toma de decisiones a los distintos espacios académicos de la institución. A ello se suma el reconocimiento de nuevos derechos vinculados con la inclusión, la igualdad sustantiva, la salud mental, la remuneración laboral igualitaria y la libertad sindical.
La iniciativa también propone la integración del Sistema de Ética y Justicia Universitaria, una estructura que busca fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y la convivencia institucional basada en principios éticos y de respeto.
Para quienes han trabajado junto a ella, el legado de María del Carmen Díaz trasciende el ámbito estrictamente jurídico. Su disposición al diálogo, su trato respetuoso y su permanente vocación de servicio son cualidades que han acompañado cada etapa de su trayectoria. Más allá de las leyes y reglamentos, su contribución se refleja en la construcción de consensos y en la búsqueda constante de acuerdos que beneficien a la comunidad universitaria.
Hoy, cuando se acerca a cuatro décadas de servicio dentro de la UAEMéx, reconoce que participar en la construcción de una nueva legislación universitaria representa uno de los momentos más significativos de su vida profesional. La posibilidad de contribuir a sentar las bases de una institución más democrática, participativa e incluyente constituye, afirma, una responsabilidad histórica y un compromiso con las futuras generaciones.
Convencida del poder transformador de la educación pública, María del Carmen Díaz Arellano mantiene firme una convicción que ha guiado toda su carrera: fortalecer, cuidar y engrandecer a la UAEMéx. Porque, como ella misma sostiene, en sus aulas se construyen diariamente los sueños, las oportunidades y los proyectos de vida de miles de personas que encuentran en la educación una herramienta para transformar su futuro y el de la sociedad.

