La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, lanzó un severo pronunciamiento contra el gobierno federal y advirtió que México atraviesa “la crisis institucional más profunda de su historia moderna”, derivada —afirmó— de los presuntos vínculos entre actores políticos y grupos del crimen organizado, así como del fracaso de la estrategia de seguridad basada en la política de “Abrazos, no Balazos”.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, la legisladora panista aseguró que en al menos el 30 por ciento del territorio nacional “la delincuencia organizada es el verdadero Estado”, al señalar que diversos grupos criminales han impuesto sistemas paralelos de control territorial, cobro de cuotas y extorsiones a ciudadanos, comerciantes y trabajadores, ante la incapacidad del gobierno para garantizar seguridad y Estado de derecho.
La diputada federal sostuvo que el país enfrenta una degradación institucional sin precedentes, agravada por las recientes acusaciones y señalamientos emitidos desde autoridades de Estados Unidos respecto a presuntos nexos entre políticos mexicanos y organizaciones criminales, tema que en las últimas semanas ha generado tensión política y diplomática entre ambos países.
“Para sorpresa de nadie”, expresó López Rabadán, autoridades estadounidenses han comenzado a exhibir posibles relaciones entre integrantes de la clase política mexicana y estructuras del narcotráfico, situación que —acusó— ha sido respondida por el oficialismo mediante una estrategia de protección política y cierre de filas en favor de sus aliados.
En ese contexto, la legisladora cuestionó directamente si el régimen federal continuará utilizando el discurso de la soberanía nacional “como escudo político para proteger a los narco políticos”, haciendo referencia específica al caso de Sinaloa, entidad que en meses recientes ha sido colocada bajo el escrutinio internacional tras diversas investigaciones y acusaciones relacionadas con presuntos vínculos de funcionarios y exfuncionarios con grupos criminales.
López Rabadán sostuvo que el debate no debe confundirse con una supuesta intervención extranjera contra México, pues aclaró que las acusaciones internacionales no están dirigidas contra el pueblo mexicano, sino contra personajes políticos señalados por presuntas relaciones con el crimen organizado.
“La soberanía se defiende, pero hoy a México no lo están invadiendo. Lo que están señalando es a políticos presuntamente vinculados con el crimen organizado”, afirmó.
La también figura de oposición llamó a la Presidencia de la República y al titular de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a construir un gran diálogo nacional para rescatar al Estado mexicano de lo que describió como “el abismo” provocado por la corrupción gubernamental y la infiltración criminal.
En su posicionamiento, Kenia López Rabadán advirtió que México enfrenta un momento límite en materia institucional y de seguridad pública, por lo que consideró indispensable actuar con determinación para frenar la expansión del crimen organizado dentro de las estructuras políticas y gubernamentales.
“Es hora de romper el pacto de impunidad”, sentenció.

