El coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados advirtió que millones de familias mexicanas se ven obligadas a comprar medicinas con recursos propios ante las fallas del sistema público de salud.

Ciudad de México.- El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira Valdez, presentó un Punto de Acuerdo para exigir a las autoridades federales de salud acciones inmediatas que permitan poner fin al desabasto de medicamentos que persiste en diversas regiones del país y que, afirmó, afecta directamente la atención médica de millones de mexicanos.

El legislador advirtió que la falta de medicamentos en hospitales, clínicas y centros de salud públicos no sólo representa una vulneración al derecho constitucional a la protección de la salud, sino que además está generando una fuerte presión económica sobre las familias, particularmente aquellas que dependen exclusivamente de los servicios públicos para atender sus necesidades médicas.

En su propuesta, Moreira Valdez exhortó a la Secretaría de Salud, al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y al IMSS-Bienestar a implementar medidas urgentes para garantizar el suministro oportuno de medicamentos e insumos médicos en todo el territorio nacional.

Asimismo, planteó la necesidad de transparentar los niveles reales de surtimiento de recetas, informar los resultados de las estrategias implementadas para la atención de pacientes con cáncer y enfermedades de alta especialidad, así como fortalecer los mecanismos de supervisión para evitar que continúen las deficiencias en la distribución de medicamentos.

Persisten reportes de desabasto en distintas regiones

El diputado priista reconoció que durante los últimos años las autoridades federales han puesto en marcha diversos mecanismos de compra y distribución de medicamentos; sin embargo, señaló que continúan registrándose denuncias y reportes de desabasto en múltiples entidades del país.

A su juicio, esta situación demuestra que las estrategias implementadas hasta ahora no han logrado resolver de manera definitiva uno de los principales problemas que enfrenta el sistema público de salud.

“Cuando los pacientes no reciben los medicamentos prescritos en hospitales, clínicas o centros de salud públicos, se ven obligados a adquirirlos con recursos propios, generando una presión económica adicional sobre los hogares mexicanos”, sostuvo.

México mantiene uno de los gastos de bolsillo más altos de la OCDE

Rubén Moreira destacó que el impacto económico del desabasto se refleja en el elevado gasto de bolsillo que realizan las familias mexicanas para cubrir consultas médicas, estudios clínicos, tratamientos y medicamentos que deberían ser proporcionados por las instituciones públicas.

De acuerdo con datos citados por el legislador, provenientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), este tipo de gasto continúa representando una proporción significativa dentro del gasto total en salud del país.

Además, señaló que cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ubican a México entre las naciones con mayores niveles de gasto de bolsillo en materia sanitaria.

Mientras que el promedio de los países integrantes de la OCDE ronda el 20 por ciento del gasto total en salud, en México este indicador alcanza aproximadamente el 40 por ciento, es decir, el doble del promedio internacional.

Riesgo de gastos catastróficos para las familias

El legislador coahuilense advirtió que la combinación entre el desabasto de medicamentos y el incremento sostenido en los precios de los productos farmacéuticos está provocando consecuencias cada vez más severas para la población.

Explicó que muchas personas interrumpen tratamientos médicos por falta de recursos, mientras que otras se ven obligadas a destinar una parte considerable de sus ingresos a la compra de medicamentos, afectando su capacidad para cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, transporte o educación.

“Este escenario genera un doble impacto negativo: compromete la continuidad de los tratamientos médicos y aumenta el riesgo de que las familias enfrenten gastos catastróficos que deterioren su calidad de vida”, alertó.

Propone cuatro acciones urgentes

Ante este panorama, Rubén Moreira planteó cuatro acciones prioritarias para atender la problemática: garantizar el abasto oportuno de medicamentos e insumos médicos; transparentar los niveles de surtimiento efectivo de recetas; informar sobre los resultados de las estrategias dirigidas a pacientes oncológicos y de alta especialidad; y reforzar los mecanismos de vigilancia y supervisión en toda la cadena de distribución.

Finalmente, el coordinador parlamentario del PRI sostuvo que garantizar el acceso oportuno a medicamentos es una responsabilidad fundamental del Estado mexicano y una condición indispensable para asegurar el derecho a la salud de la población.