El coordinador del PRI en San Lázaro cuestionó la impugnación de la elección de Coahuila y advirtió que el oficialismo podría intentar repetir esa conducta rumbo a los comicios de 2027 y 2030.

Ciudad de México.- El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira Valdez, acusó a Morena de estar enviando una señal preocupante para la democracia mexicana al impugnar la elección del Congreso de Coahuila, pese a la amplia ventaja obtenida por la alianza PRI-UDC en la entidad.

Durante una entrevista concedida en el Senado de la República, el legislador sostuvo que la negativa del partido oficialista a reconocer una derrota electoral contundente constituye un antecedente que debe preocupar de cara a los procesos electorales de 2027 y 2030.

“Es preocupante que con una derrota tan aplastante, en algunos distritos de tres a uno, el partido en el gobierno no reconozca los triunfos del PRI. Están anticipando lo que quieren hacer en el futuro para no irse del poder”, afirmó.

Moreira señaló que detrás de la impugnación promovida por Morena existe una intención de utilizar instituciones del Estado para presionar a la oposición y deslegitimar resultados electorales adversos.

El exgobernador de Coahuila sostuvo que la democracia exige reconocer tanto las victorias como las derrotas y consideró que el caso coahuilense representa una prueba para las instituciones electorales del país.

Asimismo, insistió en la necesidad de construir una amplia alianza opositora rumbo a las próximas elecciones federales, al advertir que la competencia electoral ya no será únicamente entre partidos políticos, sino entre la oposición y lo que calificó como un aparato de poder respaldado por el gobierno.

“En 2027 y en 2030 no se va a competir solamente contra Morena; se va a competir contra todo un régimen”, expresó.

Durante la entrevista, el coordinador parlamentario también cuestionó la permanencia del senador morenista Enrique Inzunza en sus funciones legislativas, luego de los señalamientos que han surgido desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos de actores políticos con organizaciones criminales.

Moreira consideró que cualquier servidor público sujeto a señalamientos de esa naturaleza debería comparecer públicamente para aclarar su situación y asumir la responsabilidad política que corresponda.

“Si tiene elementos para demostrar su inocencia, debería venir a dar la cara y explicarlo. Lo que lastima la credibilidad de las instituciones es precisamente que los señalados no respondan ante la sociedad”, sostuvo.

El legislador priista también vinculó las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la situación de seguridad en México con la estrategia de seguridad implementada durante el sexenio anterior.

Afirmó que la política de “abrazos, no balazos” envió señales equivocadas tanto dentro como fuera del país y contribuyó al deterioro de la percepción internacional sobre la capacidad del Estado mexicano para combatir a la delincuencia organizada.

Moreira advirtió que la estabilidad institucional, la confianza de los inversionistas y la relación bilateral con Estados Unidos dependen en gran medida de que México fortalezca el Estado de derecho y garantice que no exista impunidad para servidores públicos vinculados con actividades ilícitas.

Finalmente, reiteró que el PRI defenderá los resultados obtenidos en Coahuila ante cualquier intento de revertir la decisión expresada por los ciudadanos en las urnas y aseguró que la oposición debe mantenerse unida para enfrentar los desafíos políticos de los próximos años.

“La democracia se fortalece cuando se respeta el voto ciudadano. Lo que ocurrió en Coahuila fue una decisión clara de los electores y debe respetarse”, concluyó.