En el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se conmemora cada 20 de junio, la International Chamber of Commerce México (ICC México), a través de su Comisión de Responsabilidad Social Empresarial, hizo un llamado a reconocer la dignidad, resiliencia y aportaciones de millones de personas que han sido obligadas a abandonar sus países de origen debido a conflictos armados, violencia, persecución o violaciones a sus derechos humanos.

La organización destacó que esta fecha, establecida por las Naciones Unidas, representa una oportunidad para sensibilizar a la sociedad sobre las circunstancias que enfrentan las personas refugiadas y para recordar que nadie elige abandonar su hogar, sino que lo hace como una medida de protección para preservar su vida y la de sus familias.

ICC México señaló que el país enfrenta una realidad cada vez más compleja en materia de movilidad humana, derivada del aumento en las solicitudes de protección internacional y de la transformación de los flujos migratorios, situación que ha convertido a México no sólo en una nación de tránsito, sino también en un destino donde miles de personas buscan reconstruir sus vidas e integrarse a nuevas comunidades.

Ante este panorama, el organismo subrayó la necesidad de fortalecer la coordinación entre autoridades, organismos internacionales, organizaciones de la sociedad civil, comunidades de acogida y sector privado para generar condiciones que permitan una integración segura, ordenada y sostenible.

La organización empresarial destacó que la experiencia internacional ha demostrado que, cuando existen programas adecuados de acompañamiento, capacitación e inclusión laboral, las personas refugiadas no sólo encuentran estabilidad y protección, sino que además contribuyen de manera significativa al desarrollo económico y social de los países que las reciben.

En este sentido, ICC México consideró que la integración laboral constituye una de las herramientas más eficaces para transformar escenarios de vulnerabilidad en oportunidades de crecimiento compartido. Asimismo, resaltó que la incorporación de personas refugiadas al mercado de trabajo fortalece sectores que requieren talento, impulsa la productividad, fomenta la diversidad y contribuye a dinamizar las economías locales.

Por ello, hizo un llamado a las empresas mexicanas para ampliar las oportunidades de empleo formal destinadas a personas refugiadas y solicitantes de asilo, al señalar que para muchas de ellas acceder a un trabajo digno representa el primer paso para recuperar su autonomía, integrarse plenamente a la sociedad y construir un nuevo proyecto de vida.

ICC México enfatizó que la inclusión laboral no debe ser vista únicamente como una acción solidaria, sino también como una decisión empresarial responsable alineada con los principios de derechos humanos, diversidad, inclusión, criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), así como con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas.

Además, señaló que las empresas que promueven entornos laborales inclusivos fortalecen su capacidad de innovación, adaptación y crecimiento, al tiempo que generan beneficios para las comunidades donde operan y contribuyen a construir sociedades más cohesionadas y resilientes.

Finalmente, la organización reiteró que el sector empresarial puede desempeñar un papel fundamental en la construcción de un país más incluyente y próspero, al abrir espacios reales de integración, empleo digno y participación social para las personas refugiadas. Subrayó que su incorporación no sólo responde a un compromiso humanitario, sino que representa una oportunidad para fortalecer el desarrollo económico, la cohesión social y el crecimiento sostenible de México.