En un intento por destrabar el conflicto magisterial en Chiapas, representantes de la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), pertenecientes a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), instalaron una mesa de diálogo de alto nivel con autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y del gobierno estatal.

El encuentro se desarrolla en el salón Abraham González de la Secretaría de Gobernación (Segob), en la Ciudad de México, un espacio reservado para negociaciones políticas de alto perfil. A la mesa se sumó el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, lo que elevó el peso político de la negociación y subrayó la presión sobre las partes para alcanzar acuerdos.

La comitiva magisterial está encabezada por Isael González Vázquez, dirigente de la Sección 7, quien representa a un grupo de docentes que llegó con una agenda de demandas consideradas urgentes para el sistema educativo en Chiapas, especialmente en zonas indígenas y rurales.

Entre los principales reclamos destaca el déficit de más de 3 mil plazas para maestros de educación indígena, una problemática que, aseguran, ha sido histórica y afecta directamente la cobertura educativa en comunidades marginadas. También exigen recuperar la bilateralidad en la contratación de docentes, es decir, la participación conjunta entre sindicato y autoridades, además de agilizar los intercambios de plazas entre niveles de primaria y secundaria.

Más allá de las demandas locales, la CNTE mantiene sobre la mesa sus exigencias nacionales: la abrogación de la reforma educativa vigente y la derogación de las modificaciones a la Ley del ISSSTE, al considerar que ambas afectan derechos laborales y de seguridad social del magisterio.

El desarrollo de esta negociación será clave para definir el rumbo del conflicto: si las partes logran acuerdos, se abriría una vía institucional de solución; de lo contrario, el magisterio no descarta nuevas movilizaciones en los próximos días.