Los reportes preliminares de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) revelaron que entre el viernes 19 y el domingo 21 de junio se registraron 121 homicidios dolosos en el país, una cifra que volvió a colocar el tema de la violencia entre las principales preocupaciones nacionales durante una fecha dedicada a la convivencia familiar.

Las cifras muestran una distribución constante de los hechos violentos durante los tres días. De acuerdo con el informe diario de víctimas, el viernes se contabilizaron 38 asesinatos, mientras que el sábado se reportaron 36 casos. El domingo, cuando se celebró el Día del Padre, concentró el mayor número de víctimas con 47 homicidios dolosos.

El informe Víctimas reportadas por delito de homicidio, elaborado con información de fiscalías estatales y dependencias federales, señaló que Sinaloa encabezó la lista con ocho personas asesinadas. Baja California ocupó el segundo lugar con siete casos, mientras que Veracruz reportó seis víctimas.

Chiapas, Jalisco y Oaxaca registraron cinco homicidios dolosos cada uno, en tanto que Michoacán y Puebla contabilizaron cuatro casos por entidad. Además, Tamaulipas sumó tres asesinatos, mientras que Coahuila, Guerrero y Morelos reportaron dos víctimas cada uno.

Aunque las cifras corresponden a registros preliminares, muestran que la violencia continúa concentrándose en distintas entidades del país, donde persisten problemáticas relacionadas con la operación de grupos delictivos y conflictos territoriales.

El balance mensual también mantiene encendidas las alertas. Según el reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante los primeros 21 días de junio se contabilizaron 820 personas asesinadas en México, lo que representa un promedio diario de 39 víctimas de homicidio doloso.

Mientras se mantienen las estrategias federales de seguridad, los registros del fin de semana recuerdan la magnitud del desafío que enfrenta el país. El saldo de 121 homicidios durante la celebración del Día del Padre evidencia que la violencia sigue presente en diversas regiones de México, pese a los esfuerzos institucionales para reducir la incidencia de los delitos de alto impacto.