El Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT) presentó una iniciativa en el Senado de la República para reconocer la ludopatía como una enfermedad de salud mental y atenderla como un problema de salud pública, ante el crecimiento de los juegos de apuestas y azar, particularmente a través de plataformas digitales. La propuesta busca establecer mecanismos integrales de prevención, atención, tratamiento y rehabilitación para las personas que desarrollan esta adicción conductual.
La iniciativa, impulsada por las senadoras Geovanna Bañuelos, Liz Sánchez, Yeidckol Polevnsky Gurwitz y Ana Karen Hernández, bajo la coordinación del senador Alberto Anaya Gutiérrez, plantea adicionar un nuevo capítulo denominado “Programa Contra la Ludopatía” a la Ley General de Salud. El objetivo es incorporar definiciones específicas sobre ludopatía, detección temprana, prevención, tratamiento y recuperación, además de garantizar que las personas afectadas tengan acceso a servicios especializados de psicología y psiquiatría en instituciones públicas con personal capacitado.
De acuerdo con la propuesta, la Secretaría de Salud y el Consejo de Salubridad General deberán coordinar una estrategia nacional que incluya campañas de información y concientización, programas educativos sobre los riesgos de las apuestas, atención médica y psicológica, así como protocolos de intervención tanto en establecimientos físicos como en plataformas digitales relacionadas con juegos de azar.
Las y los legisladores señalaron que el auge de las apuestas en línea ha transformado la forma en que las personas interactúan con el dinero y el riesgo, generando condiciones que pueden derivar rápidamente en conductas compulsivas con graves consecuencias emocionales, familiares y económicas. Asimismo, destacaron que las autoridades sanitarias deberán fortalecer la detección oportuna de casos, canalizar a las personas afectadas hacia servicios especializados e impulsar la participación de las familias y comunidades en los procesos de prevención y recuperación.
La iniciativa se sustenta en datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 (ENCODAT), que revelan que el 4.3 por ciento de la población entre 12 y 65 años ha participado en juegos de apuestas. Del total de participantes, el 6.3 por ciento presentó criterios de juego problemático. Entre los adolescentes, el panorama resulta aún más preocupante, ya que el 6.9 por ciento reportó haber participado en apuestas y el 7 por ciento manifestó problemas relacionados con esta actividad, situación que coloca a este sector como uno de los más vulnerables al desarrollo de conductas adictivas.
El PT advirtió que la ludopatía ha dejado de ser un fenómeno aislado para convertirse en una problemática social que afecta a miles de personas en México, especialmente jóvenes y adolescentes, por lo que consideró urgente fortalecer la respuesta institucional desde una perspectiva de salud mental, prevención y derechos humanos. La propuesta fue turnada para su análisis a las Comisiones Unidas de Salud y de Estudios Legislativos del Senado de la República.

