La dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional lanzó un fuerte señalamiento contra la política agroalimentaria del gobierno federal, al que acusó de haber provocado un deterioro sostenido en la producción nacional de granos básicos y un incremento histórico en la dependencia de importaciones, particularmente de maíz proveniente del extranjero.
En conferencia de prensa realizada en la capital mexiquense, la presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI, Cristina Ruiz Sandoval, afirmó que las promesas de soberanía y autosuficiencia alimentaria impulsadas por el movimiento en el poder no solo no se han cumplido, sino que han derivado en un escenario contrario: menor producción interna y mayor dependencia de mercados externos, especialmente de Estados Unidos.
Ruiz Sandoval aseguró que las cifras actuales reflejan una tendencia preocupante. Según expuso, México ha incrementado en 93.5% su dependencia del maíz importado en la última década, y actualmente adquiere alrededor de 27 millones de toneladas del extranjero, lo que representa más de la mitad del consumo nacional, con un 52.3% proveniente de importaciones. “Hoy dependemos de Estados Unidos más que nunca para el maíz, un grano esencial para nuestro país”, sostuvo.
La dirigente priista también cuestionó la narrativa oficial sobre soberanía alimentaria. “Que no sigan engañando a la gente con el mismo cuento. Quienes han propiciado esta dependencia han sido ellos. Hoy México es el tercer importador de maíz más grande del mundo, solamente detrás de China y Japón”, declaró, subrayando el impacto estructural que, desde su perspectiva, han tenido las políticas agropecuarias recientes.
En el mismo encuentro, la diputada local Mercedes Colín Guadarrama presentó datos comparativos sobre la producción de maíz en el país y en el Estado de México, señalando una caída significativa en los últimos años. Recordó que en 2016, durante administraciones previas, la producción nacional alcanzó 28.2 millones de toneladas, mientras que en 2024 se ubicó en 24.3 millones.
En el caso del Estado de México, la legisladora indicó que la producción pasó de superar los dos millones de toneladas anuales a apenas 1.7 millones en 2024. “Esto significa menos oportunidades, menos ingresos y menos desarrollo para miles de familias mexiquenses”, afirmó, al destacar el impacto directo en comunidades rurales que dependen de la actividad agrícola.
Por su parte, la diputada Leticia Mejía García centró su intervención en el deterioro de las condiciones productivas del campo mexicano. Señaló que el incremento de costos de insumos básicos como fertilizantes, semillas, combustibles y transporte ha superado el 50% en los últimos cinco años, lo que ha reducido significativamente la rentabilidad de los productores.
Mejía García también criticó la disminución del presupuesto federal destinado al sector agropecuario, el cual, de acuerdo con sus cifras, pasó de más de 92 mil millones de pesos en 2015 a aproximadamente 75 mil millones en la actualidad. A esto sumó la desaparición de al menos 24 programas de apoyo al campo, entre ellos esquemas de financiamiento, subsidios energéticos y mecanismos de comercialización.
“Desaparecieron apoyos como Procampo, la Financiera Rural y el subsidio al diésel para maquinaria agrícola. En cambio, crearon programas que generan titulares, pero no resultados”, señaló la legisladora, quien también cuestionó observaciones de auditoría en programas sociales como Sembrando Vida, donde dijo existen irregularidades por más de 2 mil 700 millones de pesos.
Durante el encuentro con medios, las legisladoras y la dirigencia priista coincidieron en que el abandono del campo mexicano ha generado un efecto acumulativo: menor producción, mayor dependencia alimentaria y aumento de la vulnerabilidad económica de millones de productores rurales.
En este contexto, Ruiz Sandoval reiteró que el PRI mantendrá su postura de exigencia hacia una política agrícola integral que priorice la producción nacional. Entre sus propuestas, mencionó la necesidad de establecer apoyos con reglas claras, acceso a fertilizantes a precios accesibles, semilla mejorada, tecnificación del campo, financiamiento competitivo y precios justos para los productores.
“Digan lo que digan, en el PRI siempre hemos estado y estaremos del lado de los campesinos, ganaderos y productores de México”, concluyó la dirigente estatal, al tiempo que llamó a replantear la estrategia agroalimentaria del país.

