Cerca de dos millones de personas fueron evacuadas en China ante la llegada del tifón «Bavi», cuyos vientos y lluvias azotaron el sábado Taiwán y varias islas japonesas, dejando sin electricidad a decenas de miles de hogares.

El tifón tocará tierra en las primeras horas del domingo en la provincia oriental china de Zhejiang, donde más de 1.7 millones de personas fueron evacuadas de sus casas, más de la mitad en la ciudad de Wenzhou.

Las clases, el trabajo, el transporte y las actividades al aire libre fueron suspendidos. Más de 400 vuelos y decenas de trenes fueron cancelados en esta provincia.

La población se preparaba reforzando el cierre de las tiendas con trozos de madera y pegando cinta adhesiva en las ventanas.

Según la cadena de televisión estatal CCTV, se pronostican «lluvias excepcionalmente abundantes» tanto en Zhejiang como en Fujian, otra provincia del este del país donde fueron evacuadas más de 130 mil personas.

Más al norte, las fuertes precipitaciones obligaron a evacuar a más de 100 mil personas en Pekín, según el gobierno de la capital china. Otras 34 mil fueron desalojadas de zonas costeras de Shanghái.

El tifón «Bavi» deja apagones y cancelaciones de vuelos en Taiwán

Antes de golpear el continente, el tifón «Bavi» alcanzó este sábado 11 de julio la vecina Taiwán con fuertes lluvias y vientos.

Más de 14 mil personas fueron evacuadas y muchos comercios cerraron sus puertas, mientras que cientos de vuelos fueron anulados y 170 mil hogares se quedaron sin luz en la isla.

«Todo el mundo tiene miedo del mal tiempo y se queda en casa, yo salí únicamente porque tengo pedidos», explica a la agencia AFP la dueña de un restaurante de desayunos, que se hace llamar Tsai.