A tan solo unos días de la celebración del primer Lunes del Cerro, el Centro Histórico de la capital oaxaqueña volvió a convertirse en un gran escenario al aire libre con la realización del segundo Convite de “Julio, mes de la Guelaguetza 2026”, una de las actividades más esperadas que anteceden a la máxima fiesta cultural del estado.
Miles de personas, entre habitantes, turistas nacionales y visitantes extranjeros, se congregaron a lo largo de las principales calles del corazón de la ciudad para disfrutar del desfile de delegaciones de los Valles Centrales, que ofrecieron una muestra del patrimonio cultural, la música y las tradiciones que distinguen a Oaxaca.
El recorrido estuvo encabezado por la representante de la Diosa Centéotl 2026, Enid Azucena Torres Agustiniano, quien lideró el contingente que partió desde la emblemática Cruz de Piedra, en el Barrio de Xochimilco, y concluyó en la Alameda de León, donde los asistentes ovacionaron cada una de las presentaciones.
La Secretaría de Turismo destacó que este convite representa una antesala de la Guelaguetza, al reunir en un mismo recorrido expresiones culturales que fortalecen la identidad de los pueblos y permiten acercar sus tradiciones tanto a la población local como a quienes visitan Oaxaca durante la temporada vacacional.
Entre las delegaciones participantes destacaron las tradicionales canasteras de Trinidad de las Huertas, comunidad vinculada históricamente con los hortelanos que dieron origen a la emblemática Noche de Rábanos. También desfilaron las canasteras del Ex Marquesado, uno de los barrios con mayor historia de la ciudad, quienes fueron recibidas con aplausos por el público.
Otro de los momentos más celebrados fue la participación de la delegación de San Antonio de la Cal, conocida como la «cuna de la tlayuda». Mujeres y hombres portando su vestimenta tradicional compartieron con orgullo parte de su riqueza cultural, recordando además el hecho histórico de haberse presentado por primera vez en el Auditorio Guelaguetza durante la Octava del Lunes del Cerro en 2025.
La alegría continuó con la presencia de Santo Tomás Mazaltepec, cuyos integrantes transmitieron el entusiasmo con el que cada año celebran su fiesta patronal en honor a Santo Tomás Apóstol. Posteriormente, Santa Cruz Xoxocotlán cautivó al público con los sones de su tradicional fandango, una expresión cultural estrechamente ligada a las festividades del Día de Muertos que distinguen a este municipio.
El desfile alcanzó uno de sus momentos más emotivos con la participación de la delegación de San Antonino Castillo Velasco. Al ritmo del tradicional Jarabe del Valle y del Son del Panadero, las calles del Centro Histórico se llenaron de música y baile, confirmando que la temporada de la Guelaguetza ya se vive intensamente en la capital oaxaqueña.
El segundo Convite reafirmó el carácter festivo de Oaxaca y la importancia de preservar las expresiones culturales que han dado prestigio internacional a la Guelaguetza. Con cada danza, melodía y traje regional, las delegaciones demostraron que esta celebración es mucho más que un espectáculo: es una manifestación viva de identidad, comunidad y orgullo por las raíces oaxaqueñas, que anticipa la llegada de los esperados Lunes del Cerro, considerados el máximo encuentro de las culturas y pueblos del estado.

