España busca su segunda estrella, luego de derrotar a Francia por marcador de 0-2 en las semifinales de la Copa Mundial de la FIFA 2026 e instalarse en el partido que definirá al campeón.
El equipo español logró neutralizar el futbol que había mostrado su rival a lo largo del torneo y se impuso desde los primeros minutos de juego a un cuadro francés que no logró sacudirse el marcador adverso a lo largo.
Con goles de Mikel Oyarzabal, de penal, y de Pedro Porro, España se instala en la final del Mundial 2026, y espera al vencedor del encuentro entre Inglaterra y Argentina, que se jugará este miércoles 15 de julio.
El camino no fue nada sencillo para la llamada “Furia roja”, que se mostró dominante desde los primeros minutos de juego.
Finalmente, España comenzó a trazar su camino hacia la final en Nueva York cuando al minuto 19’, Lucas Digne quiso despejar un balón elevado sin percatarse que tenía detrás a Lamine Yamal.
El defensor francés tiró la patada buscando despejar el balón, pero golpeó al extremo derecho del Barcelona y cometió una falta que terminó siendo sancionada como penal.
El encargado de ejecutar la pena máxima fue Mikel Oyarzabal, quien disparó con potencia y venció al arquero francés Maignan, quien a pesar de adivinar la dirección del partido, nada pudo hacer para evitar la caída de su arco.
Del otro lado, la frustración comenzó a hacerse evidente, sin que figuras como Kylian Mbappé, Michael Olise o Ousmane Dembelé pudieran hacer algo para cambiar el rumbo del partido.
Para el arranque de la segunda mitad, Francia comenzó a acercarse a la portería española, pero la contundencia que había acompañado a “Les Bleus” a lo largo del certamen no se hizo presente en la cancha de Dallas.
Al minuto 58’ se derrumbaron por completo las esperanzas del equipo francés, cuando Pedro Porro firmó el 0-2 definitivo que desató la locura de los aficionados españoles.
Del otro lado, las caras de desesperación y frustración eran evidentes entre todos los jugadores franceses.
A pesar que Francia buscó acercarse en el marcador, no hubo una sola jugada que en verdad pusiera en peligro al arco español.

