El portavoz del gobierno de Estados Unidos, Pigott, reiteró que las decisiones relacionadas con el otorgamiento, cancelación o restricción de visas se sustentan exclusivamente en criterios de seguridad nacional, al subrayar que cada caso es evaluado bajo los estándares establecidos por las autoridades estadounidenses para proteger los intereses y la seguridad de ese país.

En un breve posicionamiento, el funcionario señaló que las políticas migratorias y consulares de Estados Unidos responden al objetivo de salvaguardar a la población estadounidense, por lo que cada determinación en materia de visas forma parte de las acciones de seguridad nacional implementadas por el gobierno. Aunque no hizo referencia a casos específicos, sus declaraciones se producen en un contexto de creciente atención pública por la revocación de visas a funcionarios mexicanos, tema que ha generado un intenso debate político y diplomático en ambos países. Con ello, la administración estadounidense reiteró que este tipo de resoluciones forman parte de sus facultades soberanas y de los mecanismos que considera necesarios para proteger su seguridad interior.