En el marco del Día Mundial del Perro, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) reafirma que el bienestar animal no solo representa un compromiso ético con los animales de compañía, sino también una estrategia capaz de generar impactos positivos en la salud, la educación y la inclusión social. A través del Centro Infantil de Rehabilitación con Asistencia Canina (CIRAC), adscrito a la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, la institución desarrolla un modelo innovador que coloca en el centro tanto el cuidado integral de los perros como el beneficio que su interacción aporta a niñas, niños, personas adultas mayores y a la sociedad en general.
Lejos de considerar a los perros únicamente como herramientas terapéuticas, la UAEMéx impulsa un esquema basado en el respeto, la empatía y el bienestar animal, principios que orientan cada una de las acciones del CIRAC. Este enfoque permite que los animales participen en intervenciones asistidas únicamente cuando cuentan con las condiciones físicas, emocionales y conductuales necesarias para hacerlo, garantizando así una experiencia positiva para ellos y para las personas con quienes conviven.
El coordinador del CIRAC, Rafael Cano Torres, explicó que este espacio universitario tiene como misión capacitar, entrenar y rehabilitar perros destinados a participar en terapias e intervenciones asistidas, al tiempo que fomenta una cultura de tutoría responsable y respeto hacia los animales de compañía. El trabajo que ahí se realiza demuestra que el bienestar de los perros y el desarrollo humano pueden avanzar de manera conjunta cuando existe un compromiso permanente con el cuidado responsable.
Además de las terapias asistidas, el centro ofrece una amplia gama de servicios gratuitos dirigidos tanto a la comunidad universitaria como al público en general. Entre ellos destacan actividades educativas, talleres de lectura y escritura con apoyo de perros, charlas informativas, pausas activas, orientación sobre tutoría responsable de animales de compañía y el Programa de Esterilización de Perros y Gatos, iniciativas que buscan fortalecer la convivencia entre las personas y sus animales, además de contribuir a la prevención del abandono y la sobrepoblación.
Uno de los aspectos más relevantes del modelo implementado por el CIRAC es el origen de muchos de los perros que actualmente forman parte del programa. La mayoría fueron rescatados de situaciones de abandono, negligencia o maltrato, por lo que antes de incorporarse a cualquier actividad reciben atención veterinaria integral. Este proceso contempla vacunación, esterilización, desparasitación y un acompañamiento especializado para favorecer su recuperación física y emocional.
Rafael Cano Torres destacó que no todos los perros rescatados logran integrarse a las terapias asistidas. Muchos ejemplares adultos arrastran secuelas derivadas de experiencias traumáticas que dificultan su socialización o generan respuestas de miedo y ansiedad incompatibles con este tipo de actividades. Ante esta realidad, el centro ha privilegiado el trabajo con cachorros, quienes suelen adaptarse con mayor facilidad a los procesos de aprendizaje, convivencia y entrenamiento, incrementando sus posibilidades de convertirse en compañeros terapéuticos.
La preparación de los perros se realiza mediante un modelo de adiestramiento cognitivo-emocional, metodología que prioriza el aprendizaje basado en experiencias positivas y evita prácticas que puedan generar estrés o sufrimiento. El objetivo es fortalecer la confianza de los animales, favorecer su equilibrio emocional y desarrollar habilidades que les permitan interactuar de manera segura con niñas, niños, personas adultas mayores y otros grupos que participan en las intervenciones asistidas.
Este proceso de formación también incorpora estrategias de enriquecimiento ambiental, mediante las cuales los perros pueden expresar comportamientos propios de su especie, convivir con otros animales y desarrollarse en espacios abiertos. Estas condiciones contribuyen a mejorar su bienestar físico y psicológico, al tiempo que fortalecen sus capacidades para desempeñarse en actividades terapéuticas sin afectar su calidad de vida.
Actualmente, más de 30 perros forman parte del CIRAC, donde reciben atención permanente por parte de especialistas en medicina veterinaria, comportamiento animal y entrenamiento. Todos ellos viven en un entorno diseñado para garantizar su seguridad, promover su bienestar y asegurar que permanezcan libres de cualquier forma de maltrato, consolidando un modelo que demuestra que la rehabilitación animal también puede convertirse en una oportunidad para transformar vidas.
Las terapias e intervenciones asistidas que impulsa la UAEMéx han mostrado beneficios en distintos ámbitos, desde el fortalecimiento de habilidades socioemocionales y el acompañamiento en procesos educativos hasta la estimulación cognitiva y emocional de personas adultas mayores. La interacción con perros entrenados favorece la comunicación, reduce los niveles de estrés y ansiedad, incentiva la participación y fortalece vínculos afectivos, siempre bajo la premisa de que el bienestar del animal constituye una condición indispensable para obtener resultados positivos.
En el Día Mundial del Perro, la experiencia desarrollada por la Universidad Autónoma del Estado de México cobra especial relevancia al recordar que la protección de los animales trasciende la compasión y se convierte en una inversión para construir sociedades más saludables, empáticas e incluyentes. La rehabilitación de perros rescatados y su integración a programas de intervención demuestra que el respeto hacia los animales puede generar beneficios compartidos que impactan positivamente en la calidad de vida de toda la comunidad.
Finalmente, Rafael Cano Torres hizo un llamado a la sociedad para reconocer que la tenencia responsable comienza por comprender las necesidades físicas, emocionales y sociales de los perros. Solo a través del cuidado, el respeto y la atención adecuada es posible fortalecer el vínculo entre las personas y una de las especies que, históricamente, ha acompañado al ser humano y que hoy, gracias a iniciativas como las del CIRAC de la UAEMéx, continúa demostrando su capacidad para contribuir al bienestar colectivo.

