La Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL) condenó enérgicamente el anuncio del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, sobre la eventual eliminación de los procesos electorales como mecanismo para renovar el poder público, al considerar que esa decisión representa un grave retroceso democrático y vulnera el derecho fundamental de los ciudadanos a elegir libremente a sus gobernantes mediante el voto.
En un pronunciamiento emitido este 24 de julio desde la Ciudad de México, el organismo internacional advirtió que la voluntad popular expresada en las urnas constituye el pilar esencial de cualquier sistema democrático, por lo que exhortó al Estado nicaragüense a convocar, conforme a su marco legal, a elecciones generales libres, transparentes, competitivas y plurales, con garantías para la participación de todas las fuerzas políticas, certeza jurídica y observación internacional independiente.
La COPPPAL manifestó que la supresión de los procesos electorales contradice los principios democráticos que históricamente han guiado la integración política de América Latina y el Caribe, además de representar un precedente de alto riesgo para la región. El organismo recordó que, desde su fundación, ha sostenido la defensa de la democracia, el pluralismo político, el Estado de derecho, el respeto a los derechos humanos y la participación ciudadana como valores irrenunciables.
José Eduardo Martell, vicepresidente de la COPPPAL para la región Centroamérica, afirmó que la celebración de elecciones libres, periódicas, auténticas y competitivas constituye un principio esencial de toda democracia y subrayó que el derecho de los pueblos a elegir a sus gobernantes no puede ser limitado ni sustituido por decisión alguna del poder político. Agregó que ningún proyecto de gobierno puede colocarse por encima del derecho soberano de los ciudadanos a decidir, mediante el sufragio libre, el rumbo de su país.
En su posicionamiento, la organización reiteró su rechazo a cualquier medida que implique la eliminación de los procesos electorales en Nicaragua, hizo un llamado a preservar plenamente los derechos políticos de la población y reafirmó su compromiso con la defensa de la democracia representativa, la alternancia en el poder y el Estado de derecho. Asimismo, sostuvo que la historia latinoamericana ha demostrado que la estabilidad democrática únicamente puede consolidarse cuando los ciudadanos conservan el derecho inalienable de elegir periódicamente y en libertad a sus autoridades, por lo que aseguró que continuará promoviendo esos principios en toda la región.

