Un juez federal condenó a Sergio Enrique Ruiz Tlapanco, alias «El Tlapa» o «Z-44“, a 29 años y nueve meses de prisión por los delitos de delincuencia organizada, en su hipótesis de delitos contra la salud y portación de arma de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas. La sentencia, obtenida por la Fiscalía General de la República (FGR) este 27 de julio de 2026, incluye además una multa de $692 mil 857 pesos contra el hombre identificado por las autoridades como miembro fundador de Los Zetas.
Ruiz Tlapanco, exmilitar y exoficial de la Policía Judicial Federal, fue detenido por el Ejército en septiembre de 2009 en la ciudad de Puebla. Actualmente cumple su condena en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 4 “Noroeste”, en Tepic, Nayarit. La FGR aportó las pruebas que llevaron al fallo condenatorio tras un proceso conducido por su área especializada en crimen organizado.
El agente del Ministerio Público Federal adscrito a la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) fue el responsable del trabajo ministerial que derivó en la sentencia.
Tras una serie de procedimientos judiciales, la FEMDO logró que la autoridad judicial no solo impusiera la pena privativa de libertad, sino también la multa económica de casi 700 mil pesos al sentenciado. La FGR señaló que las pruebas presentadas fueron «suficientes y contundentes» para acreditar la responsabilidad penal de Ruiz Tlapanco en ambos delitos imputados.
Quién es “El Tlapa“, el Z-44 de Los Zetas
Sergio Enrique Ruiz Tlapanco tiene un historial que lo ubica entre las figuras más buscadas del crimen organizado en México. Antes de incorporarse a la delincuencia, fue militar y oficial de la Policía Judicial Federal.
En 1999 solicitó su baja de las instituciones y se integró a lo que se convertiría en Los Zetas, el grupo criminal que surgió como brazo armado del Cártel del Golfo y que con el tiempo se consolidó como una de las organizaciones delictivas más violentas del país.
Bajo su mando, Ruiz Tlapanco dirigió las operaciones de Los Zetas y del Cártel del Golfo en Tabasco, Campeche, sur de Veracruz y norte de Chiapas.
Su radio de acción trascendió las fronteras nacionales: las autoridades documentaron también su participación en operaciones en Guatemala.
Figuró en la lista de los 37 capos más buscados de México, una distinción que refleja el peso que las autoridades le atribuían dentro de la estructura del crimen organizado.

