Lejos de ser un problema de conducta, falta de disciplina o desinterés, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición del neurodesarrollo que requiere comprensión, diagnóstico oportuno y acompañamiento especializado. Así lo señaló Edith Reyes Ballina, psicóloga de la Clínica Multidisciplinaria de Salud de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), quien llamó a fortalecer la información sobre esta condición para combatir los prejuicios que todavía enfrentan quienes viven con ella.
La especialista explicó que el TDAH tiene un origen principalmente neurobiológico y genético y suele manifestarse mediante dificultades relacionadas con la atención, hiperactividad e impulsividad. Estas características pueden influir en diferentes áreas de la vida cotidiana, desde el aprendizaje y la organización de actividades hasta las relaciones sociales y la regulación de las emociones.
En este contexto, la detección temprana adquiere especial relevancia, particularmente durante la infancia. De acuerdo con Reyes Ballina, identificar oportunamente esta condición permite desarrollar estrategias para favorecer el desempeño académico, fortalecer las habilidades sociales y reducir el riesgo de que aparezcan problemas asociados, entre ellos ansiedad, depresión o consumo de sustancias.
La psicóloga universitaria subrayó que el diagnóstico debe estar a cargo de profesionales de la salud, como psicólogos, psiquiatras o paidopsiquiatras, quienes evalúan las características y necesidades de cada persona para determinar el tratamiento más adecuado. Dependiendo de cada caso, la atención puede requerir un enfoque multidisciplinario que incluya tratamiento farmacológico prescrito por un especialista, acompañamiento psicológico, terapia cognitivo-conductual y terapia ocupacional.
Pero el tratamiento no depende únicamente de los especialistas. El entorno familiar y escolar también desempeña un papel fundamental. Madres, padres, docentes y personas cuidadoras pueden apoyar mediante rutinas estructuradas, instrucciones claras, refuerzo positivo y espacios libres de prejuicios. Estas medidas contribuyen a fortalecer la autoestima, promover la inclusión y responder de manera adecuada a las necesidades particulares de cada persona.
En el ámbito universitario, los desafíos pueden adquirir características específicas. Algunos estudiantes con TDAH pueden experimentar dificultades para organizar su tiempo, mantener la concentración, controlar impulsos o regular sus emociones. Sin embargo, estas situaciones pueden abordarse mediante estrategias de aprendizaje, acompañamiento profesional y actividades que favorezcan su desarrollo integral, como el deporte, la cultura y la recreación.
Como parte de sus acciones para promover el bienestar de su comunidad, la UAEMéx cuenta con la Clínica Multidisciplinaria de Salud, donde se brindan servicios de valoración psicológica, orientación y seguimiento profesional que pueden contribuir a la detección y atención oportuna del TDAH, además de fortalecer el cuidado de la salud mental.
Reyes Ballina hizo un llamado a estudiantes, docentes, personal administrativo y familias a informarse sobre el TDAH y evitar etiquetas que reduzcan a las personas a las dificultades asociadas con esta condición. Reconocer sus capacidades y talentos, destacó, es fundamental para construir entornos más incluyentes.
Comprender el TDAH, concluyó la especialista, representa un primer paso para dejar atrás los estigmas y generar condiciones que permitan a quienes viven con esta condición desarrollar plenamente sus capacidades. Con información, acompañamiento y acceso oportuno a atención especializada, es posible favorecer su bienestar en la escuela, la universidad, la familia y otros espacios de la vida cotidiana.

