Después de más de 15 años de espera, miles de familias que diariamente utilizan la avenida Vicente Lombardo Toledano cuentan ya con una vialidad renovada, una intervención que busca transformar la movilidad y reducir los problemas que durante años afectaron a una de las zonas con mayor crecimiento de Toluca.

El alcalde Ricardo Moreno encabezó la entrega de la reconstrucción de esta importante arteria, además del inicio de los trabajos para construir un “Sendero Seguro”, proyecto que pretende ofrecer mayor tranquilidad a quienes recorren la zona, particularmente a mujeres y niñas.

La obra comprende un tramo de casi cuatro kilómetros, entre las calles Miguel Hidalgo y Revolución, y beneficia de manera directa a aproximadamente 116 mil 600 habitantes de las delegaciones San Mateo Otzacatipan, Santa María Totoltepec, San Pedro Totoltepec y San Lorenzo Tepaltitlán.

Durante el acto, Moreno reconoció que todavía existen pendientes importantes en materia de infraestructura urbana en Toluca, pero subrayó que la rehabilitación de la Lombardo Toledano representa la atención a una demanda histórica de los habitantes de esta región del municipio.

Por años, el deterioro de la avenida provocó dificultades para automovilistas, peatones y vecinos, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando las deficiencias de la infraestructura hidráulica y el mal estado del pavimento contribuían a generar inundaciones y complicaciones para el tránsito.

La intervención también alcanza a colonias como Arboledas, Del Centro, Manzana Sur, Geovillas y La Crespa, sectores que forman parte de una zona caracterizada por el crecimiento habitacional y el constante flujo de personas hacia centros de trabajo, escuelas y otros puntos del municipio.

De acuerdo con el director general de Obra Pública, Máximino Bueno, los trabajos abarcaron un corredor de 3 mil 993.15 metros de longitud y un ancho promedio de 14 metros. En total, se colocaron 53 mil 670.11 metros cuadrados de nueva carpeta asfáltica, con el objetivo de recuperar las condiciones de circulación de esta vialidad.

La renovación no se limitó al pavimento. Como parte de la intervención se realizó la renivelación de infraestructura hidráulica y de drenaje, además de adecuaciones destinadas a mejorar la captación y conducción del agua pluvial.

Entre las acciones ejecutadas se encuentra la adecuación de 121 rejillas pluviales, 91 pozos de visita, dos rejillas tipo Irving, 11 cajas de válvulas y dos rejillas de captación de agua pluvial. Estas obras buscan atender uno de los principales problemas que históricamente han afectado a la zona durante las lluvias.

El proyecto también incluyó la construcción de reductores de velocidad, mil 186.73 metros de guarnición de concreto simple y 2 mil 161.01 metros cuadrados de banquetas, además del balizamiento completo del tramo para mejorar la seguridad vial y delimitar los espacios destinados a la circulación.

Pero la transformación de la avenida contempla también un componente de seguridad para los peatones. De manera complementaria a la rehabilitación vial, el gobierno municipal inició la construcción del denominado “Sendero Seguro”, una infraestructura pensada para que las personas puedan caminar con mayor confianza, especialmente durante las horas de menor iluminación.

El proyecto contempla una nueva red de alumbrado público integrada por 206 luminarias distribuidas en postes dobles, 40 luminarias sencillas y 267 luces tipo vela. Con ello, el gobierno municipal pretende convertir un trayecto que anteriormente presentaba zonas oscuras en un corredor mejor iluminado y con condiciones más favorables para el desplazamiento cotidiano.

La apuesta es que el nuevo sendero contribuya a generar mayor seguridad para quienes utilizan la avenida para acudir al trabajo, trasladarse a la escuela o regresar a sus hogares.

Con la renovación de la Lombardo Toledano, el gobierno de Toluca busca responder a una problemática que durante más de una década formó parte de la vida cotidiana de los vecinos. La intervención representa, además, una combinación de trabajos de pavimentación, infraestructura hidráulica, movilidad peatonal y alumbrado público.

Para los habitantes de esta zona, la recuperación de una vialidad de casi cuatro kilómetros significa dejar atrás años de baches, deterioro e inundaciones recurrentes y contar con una infraestructura acorde con las necesidades de una población que continúa creciendo.