Ciudad de México.— Mientras su hermano Andrés Manuel López Beltrán enfrenta una fuerte controversia política luego de que Estados Unidos le revocara la visa, José Ramón López Beltrán volvió a colocarse en el centro de la conversación pública por imágenes de un viaje familiar a Walt Disney World, en Orlando, Florida. Las fotografías y videos comenzaron a circular en redes sociales el pasado 4 de julio y muestran al hijo mayor del expresidente Andrés Manuel López Obrador en las instalaciones de Magic Kingdom, incluso en las inmediaciones del restaurante temático Be Our Guest. Aunque el material no fue publicado originalmente por José Ramón, éste posteriormente respondió a los cuestionamientos en redes sociales y exigió que cualquier acusación sobre su patrimonio estuviera respaldada por pruebas.
La nueva polémica se suma a una serie de episodios relacionados con el estilo de vida de la familia López Beltrán. De acuerdo con información difundida en redes y retomada por medios, José Ramón y Carolyn Adams han compartido fotografías de viajes y actividades familiares, mientras que Adams ha defendido públicamente que los bienes y viajes de la familia son producto de su trabajo y no de recursos públicos. En el caso de Disney, especialistas citados por medios estimaron que únicamente una visita de un día a Magic Kingdom puede representar varios miles de pesos por persona, sin considerar vuelos, hospedaje, alimentos, transporte y otros gastos.
La discusión cobró especial relevancia por el contraste con el discurso de “austeridad republicana” que marcó el gobierno de López Obrador y que continúa siendo utilizado como referencia política por Morena. José Ramón, quien ha sostenido que es un ciudadano privado y que desde 2020 trabaja como asesor legal de desarrollo y construcción para la empresa privada KEI Partners, en Houston, ha rechazado reiteradamente los cuestionamientos sobre su patrimonio. En 2022 explicó que sus ingresos provenían de su trabajo en Estados Unidos y pidió respeto para su vida privada y la de su familia.
El episodio de Disney ocurre además después de otros cuestionamientos públicos: a finales de 2025, José Ramón fue captado al salir de una tienda Loro Piana en Houston, mientras que en mayo de 2026 él y Carolyn Adams fueron fotografiados en una boutique Cartier de Cancún. En aquel caso, Adams denunció públicamente lo que consideró acoso y difusión indebida de imágenes tomadas dentro de un establecimiento privado.
Así, la aparición de José Ramón en Disney vuelve a alimentar el debate sobre el nivel de vida de los hijos del expresidente, particularmente en un momento políticamente sensible para la familia López Obrador, luego de la revocación de la visa de Andy y de las distintas acusaciones que éste ha rechazado. El propio José Ramón ha insistido en que los señalamientos no pueden sustituir a las pruebas y que, si existe alguna acusación formal en su contra, debe presentarse ante las autoridades correspondientes.

