El excontralmirante de la Secretaría de Marina, Fernando Farías Laguna, señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) como uno de los presuntos operadores de una red dedicada al contrabando y distribución ilegal de hidrocarburos, fue trasladado de Argentina a México bajo custodia de autoridades mexicanas, en una operación coordinada por la FGR, la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Su llegada al país abre una nueva etapa en una investigación que involucra a exmandos navales, empresarios y particulares señalados por su posible participación en una estructura de “huachicol fiscal”.
La entrega del exmando naval ocurre después de meses de permanecer detenido en Argentina. Farías Laguna fue localizado y detenido el 23 de abril de 2026 en Buenos Aires, luego de que permaneciera prófugo de la justicia mexicana y fuera ubicado mediante una ficha roja de Interpol. Al momento de su detención se informó que portaba documentación falsa y que había ingresado a territorio argentino con un pasaporte de Guatemala que no correspondía con su identidad.
La situación jurídica del excontralmirante generó durante los últimos días versiones encontradas. Su defensa sostenía que el procedimiento de extradición continuaba abierto en Argentina y que incluso estaba programada una audiencia para el 27 de agosto. Sin embargo, finalmente las autoridades argentinas determinaron su salida del país mediante un procedimiento de deportación, lo que permitió su entrega a México sin esperar el desarrollo completo del juicio de extradición.
El traslado representa un movimiento relevante dentro de la investigación federal sobre el llamado huachicol fiscal, una modalidad de contrabando de combustibles que implica la introducción, comercialización o distribución de hidrocarburos evadiendo las obligaciones fiscales y aduaneras correspondientes. El caso cobró especial relevancia en 2025, después del aseguramiento en Tamaulipas de un buque que transportaba más de 10 millones de litros de diésel, operación que derivó en investigaciones contra integrantes de una presunta red vinculada con personal de la Marina y particulares.
De acuerdo con las investigaciones de la FGR, Fernando Farías Laguna y su hermano, el también exmando naval Manuel Roberto Farías Laguna, habrían ocupado posiciones relevantes dentro de la estructura investigada y utilizado sus relaciones y conocimiento de las operaciones aduaneras para facilitar el ingreso irregular de combustibles. Manuel Roberto permanece detenido en México por su presunta participación en la misma trama. Las autoridades han señalado además que otras personas fueron detenidas como parte de la investigación.
El expediente no se limita a una investigación administrativa por irregularidades aduaneras. La FGR ha señalado a Fernando Farías Laguna por su probable responsabilidad en delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos, acusación que deberá ser presentada y acreditada ante las autoridades judiciales correspondientes. Por ello, su traslado a México no significa que haya sido declarado culpable, sino que ahora deberá enfrentar en territorio nacional los procedimientos derivados de las investigaciones en su contra.
El caso también ha tenido una dimensión patrimonial. Información difundida a partir de investigaciones de la FGR señala que el excontralmirante habría tenido participación en empresas y sociedades comerciales junto con familiares y otras personas, cuyos movimientos financieros forman parte de las indagatorias sobre los posibles beneficios económicos derivados de la red de contrabando. En abril, medios nacionales reportaron que la Fiscalía investigaba presuntas ganancias millonarias relacionadas con las actividades atribuidas a Farías Laguna.
La investigación ha colocado bajo escrutinio a integrantes y exintegrantes de la Secretaría de Marina, una institución que durante años desempeñó funciones estratégicas en materia de seguridad portuaria y aduanera. Precisamente por ello, el caso representa uno de los expedientes más delicados para el gobierno federal, pues involucra presuntas operaciones de contrabando de combustibles desde estructuras que tenían conocimiento de los mecanismos de vigilancia y control en las aduanas.
El traslado de Farías Laguna también ocurre en medio de una investigación más amplia sobre el tráfico ilegal de hidrocarburos y las posibles redes de corrupción que permitieron su operación. La captura de otros integrantes de la estructura y el aseguramiento de cargamentos de combustible han permitido a las autoridades avanzar en la reconstrucción de las operaciones, las rutas utilizadas y los posibles beneficiarios económicos.
Uno de los aspectos que deberá esclarecerse durante el proceso judicial será precisamente qué grado de participación tuvo cada uno de los señalados, cuáles fueron sus funciones dentro de la presunta organización y qué vínculos existieron entre funcionarios, empresarios, operadores aduaneros y empresas utilizadas para introducir y distribuir los combustibles.
La defensa de Farías Laguna, por su parte, ha rechazado diversos señalamientos y cuestionado las condiciones en las que se desarrollaría un eventual proceso en México. Antes de su traslado, sus abogados habían señalado que el exmando naval consideraba que existía un riesgo para su integridad si regresaba al país y habían recurrido a las vías legales disponibles en Argentina.
Con la llegada del excontralmirante a territorio mexicano, el siguiente paso será determinar ante qué autoridad judicial será presentado y cuáles serán las imputaciones concretas que formulará la FGR. De acuerdo con reportes previos, el proceso podría llevarlo ante un juez federal en el Estado de México, donde se determinará su situación jurídica conforme avance la investigación.
El expediente adquiere especial relevancia porque Fernando Farías Laguna había permanecido fuera de México durante meses, después de abandonar el país cuando ya era buscado por las autoridades. Su detención en Argentina y posterior entrega a México elimina uno de los principales obstáculos para que la Fiscalía continúe directamente el procedimiento penal en su contra.
Ahora, el reto para las autoridades mexicanas será acreditar ante los tribunales las acusaciones formuladas, establecer el origen y destino de los recursos presuntamente obtenidos mediante el contrabando de hidrocarburos y determinar la responsabilidad individual de cada uno de los involucrados.
Así, el regreso de Fernando Farías Laguna representa un nuevo capítulo en el caso del huachicol fiscal, una investigación que ha puesto bajo la lupa la operación de redes de contrabando de combustibles y sus posibles vínculos con funcionarios y exservidores públicos. Será la autoridad judicial la que determine, con base en las pruebas que presente la Fiscalía, si el excontralmirante es responsable de los delitos que se le imputan.

