CIUDAD DE MÉXICO.— El campo poblano atraviesa una etapa de transformación sustentada en la mecanización, la tecnificación y el acceso gratuito a maquinaria especializada, una estrategia que durante 2026 ha permitido atender 135 mil 561 hectáreas y beneficiar a 76 mil 558 productoras y productores.

Impulsado por el gobernador Alejandro Armenta Mier, el programa Seguridad para el Campo busca fortalecer la capacidad productiva de las comunidades rurales, reducir los costos que enfrentan quienes trabajan la tierra y recuperar superficies agrícolas que pueden reincorporarse a la producción de alimentos.

De acuerdo con la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano Pérez, el crecimiento de la infraestructura destinada al campo ha sido significativo. El parque estatal pasó de 725 equipos adquiridos en 2025 a 1 mil 824 equipos en 2026, mediante una inversión acumulada de 478 millones de pesos.

La infraestructura comprende 220 módulos de maquinaria agrícola, 78 drones, cuatro rovers agrícolas, cuatro alzadoras de caña y tres trilladoras, además de equipos aéreos especializados para recopilar y analizar información sobre los cultivos. Con ello, Puebla busca avanzar hacia un modelo de agricultura 4.0, en el que la tecnología se convierta en una herramienta accesible incluso para los pequeños productores.

La apuesta gubernamental tiene también una dimensión económica. La estrategia estatal proyecta generar casi 2 millones de toneladas adicionales de alimentos y propiciar ahorros estimados en 2 mil 40 millones de pesos, recursos que, en lugar de destinarse al pago de labores mecanizadas, pueden permanecer en las familias productoras y fortalecer la economía de las comunidades.

Maquinaria que llega directamente a las parcelas

Los beneficios de esta política pudieron observarse durante enlaces en vivo realizados desde distintos municipios poblanos, donde productores compartieron de manera directa su experiencia con la maquinaria y tecnología proporcionadas por el gobierno estatal.

En Santa Cruz Ajajalpan, Tecali de Herrera, el productor Saúl Robles Flores explicó que el barbecho realizado con maquinaria estatal le permitirá preparar sus terrenos para el cultivo de cilantro, brócoli, menta y otras hortalizas. Uno de los principales beneficios, señaló, es que el servicio se ofrece sin costo para los agricultores, lo que representa un alivio frente a los gastos que implica preparar la tierra para cada ciclo agrícola.

La misma situación se reflejó en San Luis Tehuiloyocan, San Andrés Cholula, donde la productora Edith Zempoaltecatl Zaca destacó que el uso del tractor facilitó las labores de arada y rastreo necesarias para establecer cultivos de alfalfa.

Para la productora, el ahorro obtenido tiene un impacto que va más allá de la parcela, pues puede destinar esos recursos a las necesidades de su familia y a la educación de sus hijas. Así, la mecanización se convierte no sólo en una herramienta para elevar la productividad, sino también en un mecanismo con efectos directos sobre el bienestar familiar.

Desde Tepeojuma, el productor Martín Caballero mostró otro de los componentes de la estrategia: el uso de drones para atender cultivos de caña, maíz y sorgo. De acuerdo con su reporte, mediante esta tecnología ya se han realizado labores de fumigación en más de 100 hectáreas.

La experiencia de los tres productores permitió mostrar las distintas realidades agrícolas que existen en Puebla y, al mismo tiempo, evidenciar que herramientas asociadas tradicionalmente con grandes explotaciones pueden ser utilizadas para respaldar a productores de menor escala.

Coordinación institucional

Durante la presentación de los avances, el gobernador Alejandro Armenta destacó que la coordinación entre los gobiernos federal, estatal y municipal permite atender con mayor eficacia problemas relacionados con pobreza, marginación e infraestructura.

El mandatario subrayó que esta articulación forma parte de una visión de política pública alineada con el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, mediante el cual se busca sumar capacidades institucionales para generar bienestar en las comunidades.

Desde esta perspectiva, el campo ocupa un papel estratégico no sólo por su aportación económica, sino por su relación directa con la alimentación y la generación de ingresos para miles de familias.

La secretaria Ana Laura Altamirano señaló que los enlaces realizados desde Tecali de Herrera, San Andrés Cholula y Tepeojuma demostraron que Puebla cuenta con condiciones productivas diversas y que la tecnología puede adaptarse a cada una de ellas.

La meta, sostuvo la dependencia, es consolidar un campo más productivo, competitivo y justo, en el que las herramientas tecnológicas permitan disminuir costos, recuperar superficies agrícolas y aumentar el volumen de alimentos.

Con la ampliación del parque de maquinaria y la incorporación de drones y otros equipos especializados, Puebla busca modificar la relación entre tecnología y producción rural: que la innovación deje de ser un recurso reservado para grandes productores y se convierta en un instrumento al alcance de las comunidades.